«M. Proudhon ha escrito en sus Confesiones de un revolucionario estas notables palabras: "Es cosa que admira el ver de qué manera en todas nuestras cuestiones políticas tropezamos siempre con la teología". Nada hay aquí que pueda causar sorpresa, sino la sorpresa de M. Proudhon. La teología, por lo mismo que es la ciencia de Dios, es el océano que contiene y abarca todas las ciencias, así como Dios es el océano que contiene y abarca todas las cosas» (Donoso Cortés).

domingo, 2 de mayo de 2010

"La chapuza del juez Garzón" por Arcadi Espada



El juez Garzón tiene un objetivo: demostrar que el general Franco y sus rebeldes tenían un plan de exterminio de buena parte de la población española. Esto es lo que aproximaría la Guerra Civil al genocidio nazi y lo que haría de la instrucción que trata de culminar un nuevo Nüremberg, aun virtual. Al juez no le bastan las evidencias fácticas de las matanzas del ejército nacional, porque podrían ser fácilmente calificadas como hechos de guerra. Necesita que antes del primer disparo algún documento pruebe que los rebeldes eran conscientes de que necesitarían matar a media España, que estaban claramente dispuestos a hacerlo y que ya lo habían planeado.


El juez busca, en realidad (y cárguese a su instrucción la moral de las analogías que vendrán), una suerte de documento de Wannsee, la conferencia de jefes nazis donde probablemente se decidió la destrucción de los judíos europeos. El magistrado ha dado legalidad a expresiones como guerra de exterminio aplicada a la Guerra Civil o crímenes contra la Humanidad aplicada a las matanzas del ejército franquista.


Es probable que cuando logre demostrar que Franco y su ejército trataron a los republicanos como Hitler a los judíos (esto es matándoles por ser republicanos, incluidos hombres, mujeres y niños, y con total independencia de su conducta) habrá dado el paso decisivo hacia la palabra que implora. La palabra es genocidio.

Los escasos documentos que el juez ha presentado sobre esta premeditación tienen poco valor, y la mayoría no pasan de ser arengas, convenientemente sedientas de sangre, pronunciadas sobre todo por la chusquería de la rebelión. Sin embargo, hay un documento que sobresale. Es la entrevista que el periodista americano Jay Allen hizo a Franco, en la ciudad de Tetuán, a finales de julio de 1936. Probablemente la primera entrevista al general después de la rebelión. Esta es la cita textual del auto del juez:


«Finalmente, el General Francisco Franco en unas declaraciones efectuadas en Tánger [no: la entrevista se hizo en Tetuán, aunque esté fechada en Tánger] el 27 de Julio de 1936 al periodista Jay Allen, del Chicago Daily Tribune dijo:

'Nosotros luchamos por España. Ellos luchan contra España. Estamos resueltos a seguir adelante a cualquier precio.' (12)

Allen: 'Tendrá que matar a media España', dije. Entonces giró la cabeza, sonrió y mirándome firmemente dijo:

'He dicho que al precio que sea'.

Es decir -afirma Allen- que 'estaba dispuesto a acabar con la mitad de los españoles si ello era necesario para pacificar el país'. (13)».


Para elaborar este párrafo Garzón acude, según sus palabras, a dos fuentes. Las primeras palabras de Franco las endosa a un libro publicado en 2008: Federación Guerrillera de León-Galicia. El último Frente. Resistencia Armada Antifranquista en España 1939-1952. Las últimas líneas «Es decir [...] el país» están atribuidas en lo sustancial a Santos Juliá y su libro Víctimas de la Guerra Civil, Madrid, Temas de Hoy, 1999. Por el contrario las líneas centrales no tienen fuente conocida, aunque coinciden con las publicadas por la revista libertaria Rojo y negro en un documento llamado: La guerra civil fue una guerra de exterminio.


Dada la importancia de la pieza de convicción, el juez podría haber ido, directamente, a la fuente original: el artículo publicado por Allen en The Chicago Daily Tribune los días 28 y 29 de julio de 1936. Se trata de un artículo de interés. Obviamente lo primero que se desprende de su lectura es que la posibilidad de matar a media España es sugerida por el periodista: lo que en el argot del oficio se conoce por arrancar un titular y lo que ha permitido que por playas, valles y montañas mediáticos haya empezado a circular que Franco tenía previsto matar a media España. No sólo eso. Este es el diálogo original:


[Allen] «Then no truce, no compromise is possible?»

[Franco] «No. No, decidedly, no. We are fighting for Spain. They are fighting against Spain. We will go on at whatever cost».

[Allen] «You will have to shoot half of Spain», I said. He shook his head, smiled and then, looking at me steadily: «I said whatever the cost».


En el párrafo hay una expresión difícil de interpretar: He shook his head. Una frase compatible con mover, sacudir, negar, siempre con la cabeza. Un campo semántico dudoso. No parece muy verosímil que, habiéndole dicho Allen de matar a media España, Franco asintiera, sonriera (smiled) y culminara, mirándolo fijamente [looking at me steadily]: «A cualquier precio» [I said whatever the cost]. Como mínimo la sonrisa se la podría haber evitado.


Para complicar el panorama hay otra evidencia. Allen publicó una segunda versión de la entrevista en The London News Chronicle los días 29 de julio y 1 agosto de 1936. Por desgracia no he podido hallar el original inglés. Sin embargo sí dispongo de una traducción al español. Dice así el párrafo que interesa:


[Allen]: «¿Eso significa que tendrá que matar a la mitad de España? El general Franco sacudió la cabeza con sonrisa escéptica, pero dijo: 'Repito, cueste lo que cueste'». Lo admito: tal vez el escepticismo que parece adjudicarle Allen tuviera la explicación de que la mitad le parecieran pocos.


La crónica da problemas no sólo filológicos al empeño de Garzón. Puede que hubiera proyectado el exterminio; pero en relación a los políticos republicanos parecía optar por la vía lenta:


[Allen] «¿Qué va a ocurrir con los políticos de la república?».

[Franco] «Nada. Tendrán que ponerse a trabajar», ha dicho simplemente.

[Allen] «Esta noche me he enterado en Tetuán de que a todos los partidarios del Frente Popular, actualmente en el gobierno, en Ceuta, Tetuán y Melilla les han colocado grilletes y los han puesto a trabajar en las carreteras bajo el sol implacable del verano».


Hay algo más. En la entrevista Franco se propone varias veces como el pacificador de España. Desde luego, y como se acabó viendo, la paz es muy compatible con los cementerios. Puede que el precio de la victoria franquista fuese el exterminio; pero, para Hitler (al que sólo ha salvado de Garzón el ser ya cosa juzgada), la victoria era el exterminio. Franco se veía a sí mismo en la conversación con Allen como el Gran Pacificador. Y algo más:


[Allen] «¿Qué haría su Gobierno si venciera?»

[Franco]: «Yo establecería una dictadura militar y más tarde convocaría un plebiscito nacional para ver lo que el país quiere. Los españoles están cansados de política y de políticos.»

[Allen] «Su gobierno ¿será una dictadura civil o militar?». Franco, que apenas medía metro y medio, y que sólo tenía 43 años, sonrió:

[Franco] «Una dictadura militar y, más tarde, haríamos un plebiscito para que la nación decida qué quiere», dijo.

Aunque no es descartable que el juez sólo vea en estas palabras una nueva manifestación del siniestro plan. El exterminio como una forma cómoda de ganar plebiscitos.


El repaso de las piezas de Allen encaradas con el auto de Garzón se convierte al final en una desmoralizadora filología. La evidencia de que semejante chapucería instructora, altamente publicitada, se haya hecho en nombre de los muertos de la España democrática sólo puede suponer para ellos un nuevo agravio. O para decirlo en palabras de Josep María Fábregas: «El problema de que Garzón instruya sobre la Guerra Civil es que Franco saldría absuelto».


Publicado en El Mundo, 19-octubre-2008

martes, 20 de abril de 2010

Debates en Libertad: ¿Por qué vuelve la guerra civil? -17/04/10

Javier Somalo, Víctor Gago, Ángel David Martín Rubio y Francisco Pilo analizan el proceso a Garzon por un delito de prevaricación



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martes, 13 de abril de 2010

IV Jornada del Foro Historia en Libertad: España y la Segunda Guerra Mundial


"Día de las Fuerzas Armadas" por Alberto González Rodríguez


EXPEDICIONARIOS Y MINISTROS
Alberto González Rodríguez

El próximo 30 de Mayo, festividad de San Fernando, tendrá lugar en Badajoz el Día de las Fuerzas Armadas. Y está bien escrito “tendrá lugar”, en lugar de “se celebrará”, porque dados sus contenidos ( sin desfile, que es el acto más importante de la ocasión ) el acontecimiento, más político que militar, a tenor del pacifismo hoy al uso, poco va a tener en realidad de celebración, ni casi de Fuerzas Armadas. Pues mucho cabe temer que, como en los últimos años, se trate un montaje institucional protocolario, sin nervio castrense, más propio de la ONG repartidora de refrescos en que el actual gobierno trata de convertir al Ejército, que de combatientes que se juegan la vida cada día en los escenarios bélicos más peligrosos del mundo, en conflictos que se presentan como “misiones de paz”, y no como las de guerra que son.

En tal panorama, raro es que, pese a la política de “alianza de civilizaciones” hoy al uso, el acontecimiento se haya fijado para un día tan significativo como el 30 de Mayo, festividad de San Fernando. El gran rey castellano defensor de la idea de España y su unidad territorial, bravo guerrero, y figura fundamental de la Reconquista. El que ganó a los moros Baeza, Úbeda, Chiclana, Córdoba, Écija, Osuna, Jerez de la Frontera y las tres perlas del Al-Ándalus que eran Córdoba, Cádiz y Sevilla. Que además fue santo. Porque exaltar personajes y hechos gloriosos de nuestro pasado, y menos en la festividad de uno de los adalides de la gran hazaña que constituyó recuperar España al Islam para el cristianismo, es cosa hoy cuidadosamente evitada por imperativo de la corrección política.

Otra cosa que llama la atención también es que, entre las razones aducidas desde el Ministerio de Defensa para justificar que el acontecimiento se localice este año en Badajoz, destaca la de que «Extremadura es tierra de grandes “expedicionarios”» (sic).

¿Extremadura tierra de grandes expedicionarios? Pues no lo sabíamos. ¿Serían de aquí, y no nos hemos enterado, Marco Polo, Ibn Batuta, Ali Bey, Humboldt, Cook, Amundsen, Cotton Oswell, Stanley, y Livingstone? ¿Se habrá dicho inadvertidamente expedicionarios en lugar de Conquistadores, que es lo que refiriéndose a Extremadura corresponde? ¿O se ha dicho intencionadamente para, en aplicación de esa memoria histórica que consiste en borrar del pasado cuanto exalta a España y sus mejores gestas, evitar decir descubridores, conquistadores, colonizadores, o evangelizadores, que es de lo que Extremadura resulta en verdad riquísima madre de los nombres más señeros de la gran epopeya del Nuevo Mundo.

Diego de Jara y Torpa, Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Pedro de Alvarado y sus hermanos Diego, Juan, Jorge, García, Gonzalo y Hernando; Vasco Núñez de Balboa, Hernando de Soto, Francisco de Orellana, Pedro de Valdivia, Ñuflo de Chaves, Pedro del Barco, y los mil más cuyas increíbles gestas para dar a la civilización un nuevo continente todavía causan asombro, ¿son algunos de esos expedicionarios? ¿Lo fueron los 13 franciscanos de Monroy, y los muchos más que fueron a América a defender los derechos de los nativos y educarlos? ¿Y los que sembraron el Nuevo Mundo de ciudades, universidades, iglesias, palacios, fueron también expedicionarios? ¿Y fueron expedicionarias Leonor de Alvarado, Beatriz de la Cueva, Inés Suárez “la Condoresa”, Doña Mencía de los Nidos, María Calderón Sanabria, María de Escobar, Inés Muñoz, Catalina de Arana, Brianda Sotomayor, y los cientos de mujeres fuertes que los acompañaron ? De una de ellas, ante la magnitud de sus hazañas dijo el cronista Góngora Marmolejo: “Si esta mujer fuera en tiempo de Roma le hicieran templo donde fuera venerada para siempre”. Pues para los organizadores del Día de las Fuerzas Armadas en su tierra, es solo una expedicionaria.

Claro que quien afirma que los soldados españoles que combaten en los escenarios bélicos más peligrosos del mundo se hallan en misiones de paz; prohíbe a nuestros buques de guerra repeler los ataques de los piratas que asaltan nuestros barcos; sanciona a militares que izan la enseña nacional en la propia España; o hace una Día de las Fuerzas Armadas sin desfile, no es de extrañar que a aquellos que Pedro de Lorenzo llamó Dioses, y la historia considera titanes por la magnitud de sus hazañas, llame a tales personajes expedicionarios, tratando de rebajar su categoría y papel en la historia.

Preciso es aclarar, sin embargo, que, el que en la actual situación se llame expedicionarios a los grandes conquistadores extremeños desde una alta instancia gubernamental, no ha sorprendido a nadie, pues todo el mundo sabe que se trata simplemente de un “quid pro quo”.

Como el de llamar ministros a ciertos personajes.
Publicado en Diario Hoy (Badajoz)

jueves, 8 de abril de 2010

El mito de Badajoz: historia frente a propaganda


PULSE SOBRE LA IMAGEN PARA LEER EL PRÓLOGO

La matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda
Autores: Francisco Pilo, Moisés Domínguez y Fernando de la Iglesia


Editorial Libros Libres, Madrid, 2010.
ISBN 978-84-92654-28-4.
333 páginas.

Lugares on line donde se pueden adquirir ejemplares:

Criteria, Club de Lectores

Libros libres

sábado, 27 de marzo de 2010

La Represión Republicana: Intervención en el III Congreso Internacional sobre la II República y la Guerra Civil

Intervención en el III Congreso Internacional sobre la II República y la Guerra Civil
"La Represión Republicana"



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viernes, 26 de marzo de 2010

CONTINÚA EL ACOSO AL VALLE DE LOS CAÍDOS



Hermandad Valle de los Caídos

Información sobre el Valle

En la página web del Patrimonio nacional, en relación con el Valle de los Caídos, podemos leer:

· La Cruz de granito levantada en medio de un gran bosque de pinos sobre la peña de Cuelgamuros, próxima a El Escorial, es lo más visible del monumento del Valle de los Caídos. Levantado en los años siguientes a la contienda de 1936, según proyecto de Pedro Muguruza y Diego Méndez, fue decorado con monumentales esculturas obra de Juan de Avalos.

· En la roca está excavada la gran Basílica sepulcral, donde están enterrados caídos de los dos lados enfrentados en la guerra civil. Detrás, en una amplia explanada, se encuentran la Abadía benedictina y otros edificios donde se ubican la biblioteca y la hospedería, que cumplen los fines de esta fundación creada en 1957, y administrada por Patrimonio Nacional.

También encontraremos como «Aviso»:

· A partir del día 6 de abril de 2010, permanecerán cerrados los accesos al Valle de los Caído hasta tanto no se concluyan las obras de mantenimiento y de seguridad que se llevan a cabo en el citado monumento.

· Solo se permite el acceso al Valle de los Caídos y a sus instalaciones al personal expresamente autorizado para ello, así como a las personas que se dirijan a la hospedería o para asistir a los actos de culto organizados por la comunidad religiosa. En este supuesto, el acceso a la basílica se efectuara a través de la abadía, permaneciendo cerrado el acceso a través de la puerta principal de la basílica.

Respondiendo a las consultas que se nos formulan estos días, informamos que, de acuerdo con el «Aviso» reproducido anteriormente, todo el Valle de los Caídos está cerrado «por obras», salvo para quienes vayan a la hospedería o para asistir a la Eucaristía que cada día celebra la Comunidad Benedictina, accediendo a la basílica a través de la Abadía.

domingo, 21 de marzo de 2010

Miles de asesinados en Italia por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial


Italia: "Bus de la Lum": lugar donde tuvo lugar una de las muchas matanzas cometidas por los
vencedores de la Segunda Guerra Mundial
ROMA, lunes, 23 enero 2006 (ZENIT.org).- Al final de la segunda guerra mundial, cuando parecía que la violencia había acabado junto a los regímenes nazi-fascistas, bandas armadas comunistas acabaron en Italia con miles de vidas, entre éstas las de 129 sacerdotes y miles de católicos.
Para profundizar en aquellos hechos, Marco Pirina, junto a algunos amigos, fundó el Centro de Estudios Históricos «Silentes Loquimur» (Silenciosamente hablamos), y tras recuperar en 1992 los restos de 68 personas arrojados en una fosa, llevó a cabo una intensa investigación en documentos, testimonios, informes de las fuerzas del orden y de prensa de la época para «devolver dignidad a la memoria de los sepultados y desaparecidos».
Dos volúmenes --de 500 páginas cada uno-- nacieron de las investigaciones del Centro de Estudios Históricos «Silentes Loquimur». Llevan por título «1945-1947 Guerra Civil» y «1945-1947, la Revolución Roja».
Para este trabajo de investigación en 2003, por ley regional 2/2003 «Silentes Loquimur» fue reconocido como «Instituto de Investigaciones Históricas de notable interés regional». Zenit ha entrevistado a Marco Pirina.
--En el curso de sus investigaciones, ha documentado la matanza perpetrada respecto a quienes se oponían o podían ser obstáculo a la difusión de la ideología comunista en el período 1944-1947. ¿Puede proporcionar algunos datos?
--Pirina: Partamos de un dato científico, que son las denuncias presentadas a las autoridades judiciales, carabinieros, etc., en el territorio italiano. Excluyendo las zonas de Istria y de Dalmacia, que ya no estaban bajo control de la autoridad italiana, y donde en cualquier caso se llevó a cabo una matanza por parte de las tropas de Tito, tenemos un total de 50.380 desaparecidos: de 12.000 de ellos jamás se hallaron sus cuerpos. De estas víctimas sólo una pequeña parte estaba implicada con el pasado régimen fascista.
--¿Cuántos eran sacerdotes o seminaristas y cuántos representantes y militantes de asociaciones católicas?
--Pirina: Los datos documentan la responsabilidad probada de militantes comunistas en el asesinato de 110 sacerdotes. Analizando los desaparecidos provincia por provincia hemos llegado a contar un total de 129 sacerdotes asesinados. De 19 se desconocen sus asesinos, si bien parece un dato cierto que, acabada la guerra, con los nazi-fascistas derrotados, sobre todo partisanos socialcomunistas alimentaban un odio sistemático contra la religión católica y eran también capaces de organizar y llevar a cabo homicidios.
Por lo que respecta a los dirigentes católicos, basta decir que sólo en Bolonia desaparecieron cerca de 160 cultivadores católicos que no querían formar parte de las cooperativas rojas y no estaban de acuerdo con ser sometidos a las organizaciones comunistas.
Militantes comunistas tampoco tuvieron piedad de partisanos católicos que combatían a los nazi-fascistas. Entre el 8 y el 12 de febrero de 1945, en Porzûs (en Friuli), un grupo de partisanos católicos pertenecientes a la «brigada Osoppo» fue masacrada por una brigada comunista encabezada por Mario Toffanin. Entre las víctimas se contó «Ermes», nombre de batalla de Guido, hermano del escritor Pierpaolo Pasolini. Los comunistas asesinaron a los partisanos cristianos porque se oponían a la política de alianza con las tropas de Tito, quien quería la anexión de territorios italianos a Eslovenia. Hay que decir que entre los muchos laicos asesinados hubo también socialistas y comunistas que no compartían las directrices del Partido. -
-En la causa de beatificación y canonización del seminarista Rolando Rivi, la Iglesia católica habla de martirio, esto es, un crimen cometido en odio a la fe. ¿Cuántos casos similares conoce usted?
--Pirina: Las historias de martirio son muchas y distintas; recuerdo algunas. El padre Angelo Tarticchio, sacado de su casa por partisanos yugoslavos, fue primero golpeado entre blasfemias e insultos, después asesinado junto a otros 43 prisioneros atados con alambre de púas y arrojado a una mina de bauxita. No satisfechos, los partisanos yugoslavos exhumaron el cuerpo y se lo presentaron a su madre y a su hermana con una corona de alambre de púas en la cabeza.
El padre Miroslav Buselic, párroco de Mopaderno (en Istria) y vice-director del seminario de Pisino, fue degollado en la casa parroquial por partisanos comunistas el 24 de agosto de 1947. Su culpa fue haber acompañado a monseñor Jakob Ukmar en la Confirmación de 237 chavales, a pesar de la prohibición impuesta por los comunistas.
El obispo Ukmar fue golpeado brutalmente y se salvó sólo porque le dieron por muerto.
En 1956, en pleno régimen comunista, la diócesis puso en marcha secretamente la causa de beatificación de Miroslav Buselic. En 1992 la causa recibió el «nihil obstat» de la Santa Sede y el 28 de marzo de 2000 se abrió el proceso diocesano.
Francesco Bonifacio, un sacerdote dócil y piadoso, dedicado a obras de caridad, el 11 de agosto de 1946 fue sacado de su casa por las llamadas «guardias populares», asesinado y arrojado a una fosa. No se supo más de él. En 1998, después de que se publicó una biografía suya, se introdujo la causa de beatificación. El padre Giovanni Dorbolò fue arrojado a una fosa en mayo de 1945; el padre Nicola Fantela fue ahogado en Ragusa con una piedra al cuello el 25 de octubre de 1944; el padre Ugo Bardotti fue asesinado en Cevoli el 4 de febrero de 1951; en su lápida está escrito «asesinado en odio a la fe» .
Lo más espeluznante de estas historias es el odio ejercido contra la fe católica y contra los sacerdotes que eran su expresión. Los asesinos no se contentaron con matarlos. Se trata de sacerdotes que no habían hecho mal a nadie; es más, eran ejemplo de caridad y de ayuda para todos.
El padre Giuseppe Lendini fue asesinado en Crocetta de Pavullo, en la provincia de Módena, el 21 de julio de 1945. Sus asesinos le golpearon y torturaron para «obligarle a blasfemar». Cuando se encontró su cuerpo, tenía varios huesos fracturados, estaba acribillado, su cráneo hecho pedazos y no tenía ojos.
El padre Giuseppe Tarozzi, de Riolo de Castefranco, fue cortado a trozos y metido en un horno. El padre Carlo Terenziani fue rociado con vino antes de acabar a golpe de metralla. El padre Giuseppe Jemmi fue golpeado, insultado y ridiculizado por partisanos comunistas antes de segarle con una ráfaga de ametralladora. En su sombrero se pegó una estrella roja. En 2004 «L’Osservatore Romano» pidió que se iniciara el proceso de beatificación del padre Jemmi.
--Historias muy parecidas a los mártires de España...
--Pirina: Muchos de los comisarios políticos de las formaciones partisanas y garibaldinas habían combatido en España en los años 1935-1936, cuando se disparaba a crucifijos, iglesias, imágenes de la Virgen, cuando fueron masacrados sacerdotes, religiosas, miembros de asociaciones católicas. Así, se repitió en Italia parte de lo que habían ya hecho en España.
En el funeral del padre Ugo Bardotti, el obispo de San Miniato no dudó en unir el asesinato del sacerdote de su diócesis al «clero mártir de la guerra de España y a la Iglesia perseguida en el bloque soviético del Este de Europa».
Más información en sitio de Silentes Loquimur

jueves, 18 de marzo de 2010

Suplemento de "Historia en Libertad"

Para tener acceso a los artículos que semanalmente se publican en el Suplemento de Historia en Libertad que aparece en www.religionlibertad.com pulse en el siguiente enlace:

HISTORIA EN LIBERTAD

martes, 16 de marzo de 2010

CONVOCADAS LAS IV JORNADAS DEL FORO HISTORIA EN LIBERTAD



España y la Segunda Guerra Mundial

IV Jornadas de Historia
Sábado 10 de abril de 2010

Organizan:

INSTITUTO DE ESTUDIOS HISTORICOS-CEU

FORO HISTORIA EN LIBERTAD

Lugar:

C/ Carrera de San Francisco 2, 28005-Madrid

Más información:
historiaenlibertad@hotmail.es

10.30h - Recepción de los participantes y apertura del Encuentro

11.00h – CONFERENCIA
El destino de la División Azul: el frente del Este
Fernando Paz Cristóbal


12.30h – CONFERENCIA
Los exiliados frentepopulistas en los ejércitos aliados (1939-1945)
Carlos Caballero Jurado

*

16.30h – CONFERENCIA
Las conspiraciones: juanistas y falangistas contra la neutralidad
Luis Eugenio Togores Sánchez


18.00h – MESA REDONDA
España, Franco y la Segunda Guerra Mundial ¿Prudencia o estrategia?
Pío Moa
Manuel Ros Agudo

NORMAS PARA LA PRESENTACIÓN DE COMUNICACIONES

ASISTENCIA LIBRE - INSCRIPCIÓN:

D………………………………………………………………………………………
Profesión……………………………………………………………………………...
Domiciliado en C/ ………………………………………… nº……………….
C.P. …………………… Ciudad ………………………………………………...
Correo electrónico ………………………………………….

Estoy interesado en participar en las IV Jornadas de Historia.

(Elimínense las siguientes opciones que no procedan)

1. Asistiendo a las conferencias

2. Enviando una comunicación (Pueden verse las normas en documento adjunto)

3. Recibiendo toda la información posible sobre las Jornadas y la grabación de las intervenciones en cd

Enviar a:

historiaenlibertad@hotmail.es

COMUNICADO DE LA ASOCIACION PARA LA DEFENSA DEL VALLE DE LOS CAIDOS‏



PULSE SOBRE LA IMAGEN PARA LEER EL DOCUMENTO PUBLICADO POR LA ASOCIACIÓN PARA LA DEFENSA DEL VALLE DE LOS CAÍDOS

miércoles, 10 de marzo de 2010

Jornadas de Estudio sobre Donoso Cortés: intervención en La Estrella Polar


10-marzo: Día de los Mártires de la Tradición



«Todos morían al grito de ¡viva la Religión!, ¡viva España!, ¡viva el Rey!»
«Con la misma sagrada invocación en los labios, ¡cuántos otros han entregado el alma a Dios, mártires incruentos, en los hospitales, en la miseria; matados, aún más que por el hambre, por las humillaciones, y todo por no faltar a la fe jurada, por ser fieles al honor, por no doblar la rodilla ante la usurpación triunfante!»
«Propongo que se instituya una fiesta nacional en honor de los mártires que desde el principio del siglo XIX han perecido a la sombra de la bandera de Dios, Patria y Rey en los campos de batalla y en el destierro, en los calabozos y en los hospitales, y designo para celebrarla el 10 de marzo de cada año, día en que se conmemora el aniversario de la muerte de mi abuelo Carlos V.»

S.M.C. Carlos VII,
Carta al Marqués de Cerralbo, instituyendo la fiesta de los Mártires de la Tradición
Venecia, 5 de noviembre de 1895