«M. Proudhon ha escrito en sus Confesiones de un revolucionario estas notables palabras: "Es cosa que admira el ver de qué manera en todas nuestras cuestiones políticas tropezamos siempre con la teología". Nada hay aquí que pueda causar sorpresa, sino la sorpresa de M. Proudhon. La teología, por lo mismo que es la ciencia de Dios, es el océano que contiene y abarca todas las ciencias, así como Dios es el océano que contiene y abarca todas las cosas» (Donoso Cortés).

lunes, 1 de septiembre de 2014

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: ¿Perder el alma o la vida? La traición de las traducciones litúrgicas

Al hilo del Evangelio que se ha leído en la Misa del pasado Domingo (XXII del Tiempo Ordinario: Mt 16, 21-27) reproducimos este artículo publicado en Religión en Libertad el 28-julio-2010.

Lucas Jordán: "San Fco. Javier bautizando"
Los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas, citan —con ligerísimas variantes— uno de los preceptos de Jesús que más larga tradición y positiva influencia han tenido en la vida cristiana: “¿Y qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar el hombre a cambio de su alma? Porque el Hijo del Hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces dará a cada uno según sus obras” (Mt 16, 26-27).

Todas las traducciones clásicas de este pasaje y de su paralelo (Mc 8, 36) utilizan fórmulas similares a la empleada por Nácar y Colunga y que hemos transcrito más arriba. Más explícita es aún la referencia a la vida eterna de Lc 9, 25: “¿Pues qué aprovecha al hombre ganar el mundo si él se pierde y se condena?” (Nácar-Colunga, matiz no literal pero claro en el sentido y en la interpretación tradicional). “¿Porque qué aprovecha al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué cambio dará el hombre por su alma?” (Scío, de la Vulgata); “¿Pues qué provecho sacará un hombre si ganare el mundo entero, pero malograre su alma? ¿O qué dará un hombre a trueque de recobrar su alma?”) (Bover, del griego).

Incidencia de las malas traducciones en la modificación de los contenidos objeto de la adhesión de fe


En cambio, las traducciones de este texto que se utilizan en la Liturgia vigente vienen a ser una demostración palpable de algo que ya hemos dicho en otras ocasiones. La incidencia de las malas traducciones en la casi imperceptible modificación de los contenidos objeto de la adhesión de fe que se ha venido produciendo en los últimos años.

ANTONIO CAPONNETTO: Simplemente mafiosos

Editorial del número 108 de Cabildo (Argentina)

Desde distintas tribunas opositoras se escucha con frecuencia acusar al gobierno de nacionalista. Habiendo acrecido últimamente la cantidad de esas voces acusadoras,con ocasión de los fervores oficiales suscitados por un campeonato futbolístico mundial y por el conflicto con los llamados fondos-buitres. Para quienes así razonan, todo tremolar de banderas patrias es una amenaza, y toda expresión de defensa soberana una asechanza al destino globalista. Aunque el pabellón tome la forma de una camiseta sudorosa y la soberanía protegida se reduzca al grito procaz de una delincuente enajenada.

domingo, 31 de agosto de 2014

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: "¿Que haré para poseer la la vida eterna?"


El Evangelio de este Domingo (Forma Extraordinaria. Domingo XII después de Pentecostés: Lc 10, 23-37) es la respuesta que da Nuestro Señor a la pregunta de un doctor de la Ley: «Maestro ¿qué haré para alcanzar la vida eterna?». Jesús viene a demostrarle que no basta ajustarse a una norma jurídica que regule los actos externos de la vida (Ley) sino que el amor revela el verdadero significado de la Ley: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y al prójimo como a ti mismo».

sábado, 30 de agosto de 2014

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: Llevar la cruz

“El que quiera venir en pos de mí, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz de cada día y me siga ” (Lc. 9, 23)

En el Evangelio de hoy (Forma Ordinaria, Domingo XXII Tiempo Ordinario-A: Mt 16, 21-27) Jesús explica a sus discípulos que deberá «ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día» (v. 21). ¡Todo parece alterarse en el corazón de los discípulos! ¿Cómo es posible que a quien S.Pedro había proclamado «el Cristo, el Hijo de Dios vivo» (v. 16; Evangelio del Domingo pasado) pueda padecer hasta la muerte? El apóstol se rebela y no acepta este camino: «¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte» (v. 22). 

JESÚS FLORES THIES: Políticamente incorrecto (1)

Convertidos en abogados del diablo y en gente políticamente incorrecta, sin miedo a nada ni a nadie, sin filiación política a partido alguno (no somos tontos, como dice ese slogan publicitario), y sin el peligro de perder amigos, nos convertimos en el niño que grita que el rey está desnudo. Pero como lo que decimos lo razonamos, no nos importa recibir críticas, siempre que sean también razonadas. Vamos a hablar de los…

NEGROS.-Y decimos “negros”, y no subsaharianos (al sur del Sahara también está la Antártida), porque respetamos el color de su piel que, casualmente, es negra. Una guapa locutora de origen guineano-español dijo que ella era negra, y no de “color”, que en Física se estudiaba que el “negro” es la ausencia de color… ¿Por qué engañarnos? Ella estaba orgullosa de ser negra.

martes, 26 de agosto de 2014

MANUEL PARRA CELAYA: Algunas justificaciones y una evocación

Ya saben los lectores de estas líneas semanales que uno prefiere la crónica de la calle al análisis político de altos vuelos; algo así como optar por la intrahistoria unamuniana frente a los dimes y diretes con los que los políticos nos obsequian a diario desde sus altavoces de los medios de difusión. 

Venga ello ahora a cuento a raíz de la ingenuidad de los que consideran que el “caso Pujol” ha sido más que suficiente para desinflar el globo separatista en Cataluña, que es paralela a esa otra ingenuidad que se ha sorprendido con los tejemanejes del ex-Muy Honorable.

domingo, 24 de agosto de 2014

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo"


1. Como en otras ocasiones, el Evangelio de la Misa (Domingo XX Tiempo Ordinario-A: Mt 16, 13-20) nos presenta a Jesús en conversación sus discípulos. Respondiendo a su pregunta, ellos se hacen eco de las opiniones que existían en torno a Jesús: "Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o alguno de los profetas...". Las respuestas no son satisfactorias, los hombres no saben quién es en realidad Jesús aunque tienen de Él un concepto elevado, le consideran un profeta, un maestro, alguien que habla en nombre de Dios pero nada más que eso. Por eso, les pregunta: "Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?".

jueves, 21 de agosto de 2014

GABRIEL GARCÍA HERNÁNDEZ: Los cuatro fantásticos de Occidente‏

El mundo contempla horrorizado cómo los islamistas del Estado Islámico asesinan a los cristianos y a los miembros de otras minorías religiosas en Irak.

martes, 19 de agosto de 2014

MANUEL CHACÓN RODRÍGUEZ: "La otra conmemoración del 15 de agosto"


Murillo: San Fernando
Hoy 15 de agosto [*], festividad de la Asunción de la Virgen en toda España, en que celebramos los egabrenses la romería de Votos y Promesas, y los mencianos la verbena del Día de la Virgen en la emblemática Calle Llana (la más antigua de la población), es el aniversario de la reconquista de Cabra y comarca por parte del rey Fernando III de Castilla, hecho histórico (aunque poco conocido por los actuales egabrenses) que aconteció al parecer pacíficamente y por capitulación, aunque bajo evidente presión militar, en el año 1240.
 

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: "Grande es tu fe"

Jesús y la cananea. Pieter Lastman (1617)

En el Evangelio de la Misa (Domingo XX Tiempo Ordinario-A: Mt 15, 21-28), San Mateo nos presenta a Jesús con sus discípulos en la región de Tiro y Sidón. En aquellos territorios de Fenicia, habitaban personas que adoraban a los falsos ídolos de los paganos y que, por lo tanto, no pertenecían al pueblo de Israel ni practicaban la religión judía. Una mujer pagana se acerca a Jesús para pedirle la curación de su hija. El Señor le da una respuesta dura y distante en apariencia: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de Israel”, como si quisiera desentenderse de ella. En realidad está probando la fe de aquella cananea.y terminará haciendo un elogio de esa mujer que había demostrado su fe reiterando su petición con insistencia: “Grande es tu fe, hágase como quieres”. Y su hija quedó sana desde aquel momento.

sábado, 16 de agosto de 2014

MANUEL PARRA CELAYA: Doble rasero

Solamente a título de ejemplo…

¿Han intentado ustedes encontrar en personas o medios que tienen a gala ser “políticamente correctos” alguna alabanza a la labor arriesgada y altruista de los misioneros católicos en su cuidado de los enfermos del ébola, incluso tras la muerte del padre Pajares? Me refiero a las mismas personas y medios que siguen morbosamente los escándalos de pederastia cuando afectan a sacerdotes (no así si se trata de entrenadores deportivos, monitores a sueldo de las Administraciones o vendedores de zapatillas de marca, pongamos por caso). ¿A que no la han encontrado?

¿Han intentado ustedes encontrar en esos mismos medios manifiestos de “intelectuales y artistas”, con la firma de esas mismas personas aludidas en su caso, ante la matanza de cristianos y yazidíes en manos de los yihadistas del Estado islámico? Me refiero a los mismos medios y personas tan prestas a denunciar otros casos –de la lejana historia o de la actualidad-de violación de derechos humanos ¿A que no los han encontrado?

¿Han intentado ustedes encontrar algún escrito desgarrador de grupos o entidades feministas sobre la utilización de esclavas sexuales, según la “guerra santa del sexo para la mujer”, predicada por un tal Muhammad Al-Arifi, o sobre el rapto de las niñas nigerianas por parte de Boko Haram? Me refiero a los mismos colectivos que no dudan en sacar sus tetas al sol ante el primer obispo con el que se cruzan ¿A que no lo han encontrado?

Han intentado ustedes encontrar alguna protesta ante la proliferación de banderas “preconstitucionales” del régimen de la II República? Me refiero a los mismos articulistas que se rasgan las vestiduras cada vez que ven un águila de San Juan; por cierto, más “preconstitucional” aquellas que esta, toda vez que el escudo con el águila es el que figura en el texto original de la Constitución del 78 depositado en el Congreso. ¿A que no la han encontrado?

Ya sabemos que los seres humanos nos podemos dejar llevar por nuestra subjetividad o por nuestros intereses, a veces, ambos sin límites racionales; lejos queda el perspectivismo orteguiano, según el cual un punto de vista –si existe el diálogo y la convivencia democrática- puede ser complementario de otro…

Ya sabemos que los seres humanos podemos ser injustos y tozudos,  y nos cuesta trabajo admitir las razones de nuestros oponentes y sus aciertos…

Ya sabemos que los seres humanos podemos ser débiles ante la fuerza de los grupos de presión…

Ya sabemos que los seres humanos podemos ser cobardes y doblegarnos al “qué dirán”, al “respeto ajeno”, cuando nuestros pensamientos más íntimos van contra corriente…

Pero, con estos y otros muchos ejemplos, he llegado a la conclusión de que lo que más nos distingue a los seres humanos es una estúpida y espantosa hipocresía.

Manuel Parra Celaya

viernes, 15 de agosto de 2014

JESÚS FLORES THIES: El triunfo de la cobardía

Bueno, triunfo de la cobardía, de la traición y de la venganza de los derrotados, dicho así con palabras suaves. Y que conste que vamos a ser muy duros, sin que nos afecte ni quite el sueño el que algunos se sientan señalados. Pueden defenderse…

El 24 de mayo del año 2009, aprovechando que al jefe de la Redacción del IMPLACABLE lo metían en el quirófano para extirparle algo de intestino que estaba tan dañado como la dignidad de España, se celebró un vergonzoso festival, un akelarre indigno, hasta con banda militar y todo tocando marchetas y fanfarrias. Se celebraba, nada menos, que la infamia del cierre de uno de los mejores museos militares de Cataluña, de España y del mundo, caso que sólo se puede dar en la España llamada, nadie sabe por qué, “democrática”, la del “modelo 1978”. Se puede decir que gracias al JEMAD, JEME,Capitán General y demás prín-príncipes de la milicia (¿milicianos?), el Ejército no sólo hizo de puta sino que puso la cama.

DESCARGA GRATIS el libro que contiene las Exhortaciones Pastorales de Monseñor D. Luis Franco Cascón (Obispo de Tenerife 1964-1984+)‏


Fueron numerosas las exhortaciones pastorales de D. Luis Franco. Los temas variados y, muchos de ellos, de gran profundidad teológica.

Las escogidas, excepción hecha de la escrita con motivo de la apertura del Concilio Vaticano II, fueron las más polémicas. Lo escrito en ellas sobre el divorcio, el aborto y el marxismo es pura doctrina de la Iglesia avalada por decenas de documentos pontificios.

Todos los textos de estas exhortaciones continúan estando vigentes y rezumando actualidad. Si se reflexionan contribuirán, sin lugar a dudas, a un mayor acercamiento a la gran Verdad que es Cristo, predicado por su Iglesia.

miércoles, 13 de agosto de 2014

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: La penitencia: virtud y sacramento

I. A lo largo de su vida pública, nuestro Señor Jesucristo muestra su misericordia, de modo especial, en su actitud con los pecadores. Vino a salvarnos, a perdonarnos, a traernos la paz y la alegría. Vino a buscar y salvar lo que estaba perdido (Lc 19, 10) y lo sigue haciendo en nuestros días. Quiso que alcanzasen el perdón cuantos habrían de venir al mundo a lo largo de los siglos.

Para eso dio la potestad de perdonar los pecados a los Apóstoles y a sus sucesores. Prometió a Pedro el poder de perdonar los pecados, cuando este le reconoció como Mesías: «A ti te daré las llaves del reino de los cielos: lo que atares sobre la tierra, estará atado en los cielos, lo que desatares sobre la tierra, estará desatado en los cielos» (Mt 16, 19). Poco tiempo después –como hemos escuchado en el Evangelio de la Misa (Forma ordinaria; Semana XIX TO, Miércoles: Mt 18, 15-20)– extendió esa promesa a los demás Apóstoles: «Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el Cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el Cielo». El anuncio se hizo realidad al instituir el Sacramento de la Penitencia, cuando se apareció a sus discípulos el mismo día de su Resurrección y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes perdonéis los pecados les serán perdonados, a quienes se los retuviereis les serán retenidos» (Jn 20, 23). «De estas tan claras y precisas palabras, ha entendido siempre el universal consentimiento de todos los Padres, que se comunicó a los Apóstoles, y a sus legítimos sucesores el poder de perdonar y de retener los pecados al reconciliarse los fieles que han caído en ellos después del Bautismo» (C.Trento, ses. XIV, cap. I).

La institución del Sacramento de la Penitencia expresada tan claramente en estos versículos, obliga a los fieles a manifestar o confesar sus pecados en particular al sacerdote; de otro modo no le sería posible a éste el “perdonar” o “retener” los pecados[1]. La acusación de los pecados es también manifestación inseparable del dolor y propósito de la enmienda sin los cuales no podríamos recibir el Sacramento de la Penitencia. El sacerdote no podría absolver a quien no está arrepentido de su pecado; a los que, pudiendo, se niegan a restituir lo robado; a quienes no se deciden a abandonar la ocasión próxima de pecado; y, en general, a quienes no se proponen seriamente apartarse de los pecados y enmendar su vida. Ellos mismos se excluyen de esta fuente de misericordia.


II. La consideración del sacramento de la Penitencia es inseparable de la reflexión acerca de la penitencia como virtud., pues siendo los actos de esta virtud como la materia del Sacramento de Penitencia, si los fieles antes no entienden bien lo que es la virtud, necesariamente ignorarán el valor del Sacramento.

De ahí que debamos esforzarnos por conseguir la Penitencia interior del alma, que llamamos virtud, pues sin ella, poquísimo nos ha de aprovechar la penitencia exterior. La Penitencia interior es aquella por la cual nos convertimos a Dios de todo corazón, detestando y aborreciendo las culpas cometidas, proponiendo al mismo tiempo firme y resueltamente enmendar la mala vida y perversas costumbres, con esperanza de conseguir el perdón de la misericordia de Dios. (Catecismo Mayor).

Teniendo en cuenta que la virtud de la penitencia se ordena a reparar la injuria personal cometida contra Dios mediante el dolor y el arrepentimiento del pecado, se sigue inmediatamente que sólo pueden poseer la virtud de la penitencia quienes son capaces de pecar y de arrepentirse del pecado. La Virgen María, quien por especial privilegio de Dios, no cometió jamás el más pequeño pecado venial[2] es casi seguro que careciera de esta virtud y, desde luego, no tuvo jamás necesidad de poner en práctica ningún acto de penitencia (Temas de predicación, 47_1). Tampoco pudo recibir el sacramento de la penitencia, puesto que fue instituido por Cristo para el perdón de los pecados y, concebida Inmaculada, María no tuvo jamás la menor sombra de pecado.

Ahora bien, a lo largo de todo el Evangelio resuenan las palabras arrepentíos y haced penitencia. Y los cristianos escuchamos la llamada a la penitencia también como una llamada maternal; como la voz, a la vez dulce y fuerte de la Virgen María, como dirigida personalmente a cada uno de nosotros, que apremia a la conversión del pecador y a reparar el pecado cometido.

a) La primera muestra de esta virtud se manifiesta en elamor a la Confesión frecuente de nuestras culpas actuales y pasadas, que nos lleva a desearla, a prepararla, con contrición verdadera, y a llevar a cabo un eficaz apostolado para acercar a los demás a este sacramento.

b) La virtud de la penitencia ha de estar presente, de alguna manera, en el cumplimiento de los deberes que se nos imponen cada día y en la aceptación de los sufrimientos que Dios permite o nos envía. Debemos, finalmente, practicar las obras de penitencia principales que son el ayuno, la oración y la limosna.

El juicio del sacramento de la Penitencia es, en cierto modo, adelanto y preparación del juicio definitivo, que tendrá lugar al final de la vida. Entonces podremos valorarla gracia y la misericordia divina que nos perdonó tantos pecados. Demos gracias a Dios y pidamos que nunca falten en su Iglesia sacerdotes dispuestos a impartir este sacramento con amor y sabiduría.


[1] «Porque es cierto que estas palabras no se dijeron sino a sólo los Apóstoles, a quienes suceden en este cargo los Sacerdotes. Y esto también es muy conforme a razón. Porque como todas las gracias que se conceden por este Sacramento, se derivan a los miembros de la cabeza que es Cristo; con razón deben administrarle al cuerpo místico de Cristo, que son los fieles, aquellos solos que tienen potestad de consagrar el verdadero Cuerpo, mayormente cuando por ese mismo Sacramento de la Penitencia se preparan y disponen los fieles para recibir la Sagrada Eucaristía» (Catecismo Romano).
[2] Pero siendo este privilegio completamente extrínseco a su condición de criatura humana defectible, muchos teólogos dicen que pudo tener, y tuvo de hecho, la penitencia como virtud infusa (Royo Marín, La Virgen María). «¿En María Santísima hubo Penitencia virtud? Que hubo en cuanto al hábito, porque pudo pecar por ser persona criada; pero no hubo en María Santísima acto de Penitencia, porque no pecó» (Prontuario de la teología moral por Francisco Lárraga, pág. 96).

Ángel David Martín Rubio

martes, 29 de julio de 2014

Congreso internacional: Maestros tradicionalismo hispánico de la segunda mitad del siglo XX

Felipe II
Felipe II

El sábado 13 de septiembre de 2014, aniversario de la muerte de Felipe II, tendrá lugar (D.m.) en la sede madrileña del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II, calle José Abascal (ant. General Sanjurjo), 38, bajo izquierda, con el siguiente programa:
10:00. Introducción.
Presidencia de Miguel Ayuso, Presidente del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II
- Piedad y desarraigo: una pesquisa sobre los tradicionalismos, José Antonio Ullate, Universidad Antonio de Nebrija de Madrid.
- Libertades concretas y libertad cristiana en el pensamiento de los maestros del tradicionalismo (Francisco Elías de Tejada, Rafael Gambra y Álvaro d'Ors), Jacek Bartyzel, Universidad de Torun.

11:30. Segunda parte: Maestros peninsulares.

Presidencia de Consuelo Martínez-Sicluna, Vicedecana de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid
- Vegas Latapie (1907-1985) contra el "propagandismo católico", Andrés Gambra, Universidad R. Juan Carlos de Madrid.
- El "divinismo" de Leopoldo Eulogio Palacios (1912-1981), José Miguel Gambra, Universidad Complutense de Madrid.
- La "hispanidad" en Jesús Evaristo Casariego (1913-1990), Luis Infante, Círculo Cultural Juan Vázquez de Mella de Asturias.
- Schmitt y Álvaro d'Ors (1915-2004): una inspiración ad modum recipientis, Juan Fernando Segovia, Universidad de Mendoza.
- Elías de Tejada (1917-1978) y el tradicionalismo napolitano, Maurizio Di Giovine, Congresos Tradicionalistas de Civitella del Tronto.
- Libertad civil, subsidiariedad y foralismo en Vallet de Goytisolo (1917-2011), José Joaquín Jerez, Universidad Pontificia Comillas de Madrid
- La comunidad no "comunitarista" de Rafael Gambra (1920-2004), Juan Manuel Rozas, Universidad Antonio de Nebrija de Madrid.
- La teología de la historia de Francisco Canals (1922-2009), Javier Barraycoa, Universidad Abad Oliva de Barcelona.

17:00. Tercera parte: Maestros ultramarinos.

Presidencia de Juan Cayón, Secretario General del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II
- Osvaldo Lira (1904-1996), tradicionalista hispánico, José Díaz Nieva, Universidad Santo Tomás de Santiago de Chile. Cristián Garay, Universidad de Santiago de Chile.
- El tradicionalismo político de José Pedro Galvão de Sousa (1912-1992), José Albert, Universidad de Córdoba.
- La teología de la historia de Rubén Calderón Bouchet (1918-2012), Luis María De Ruschi, Universidad Católica Argentina de Buenos Aires.
- Frederick D. Wilhelmsen (1923-1996), un carlista estadounidense, Miguel Ayuso, Universidad Pontificia Comillas de Madrid.

19:00. Santa Misa en el aniversario de la muerte de S.M.C. Don Felipe II (+1598).

viernes, 18 de julio de 2014

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: 18-julio: Santa Marina, virgen y mártir

Santa Marina (Iglesia de Santa Marina, Sevilla)
Celebramos hoy la fiesta de Santa Marina, virgen y mártir en los primeros siglos del cristianismo. Al paso de la Reconquista y de la repoblación, su culto se extendió, de Norte a Sur, de Galicia a Andalucía, atravesando León, Castilla y Extremadura. Es especialmente venerada en su santuario de Aguas Santas (provincia de Orense) y titular de numerosas parroquias y ermitas.


Otra forma de explicar el 18 de Julio


sábado, 12 de julio de 2014

"No ser camino, ni pedregal, ni cardos"


 En el Evangelio de la Misa (Mt 13, 1-23.) escuchamos que Jesús se sentó junto al mar y se le acercó tanta gente para oír su palabra que hubo de subirse a una barca para hablarles desde ella. Y comenzó a enseñarles: Salió un sembrador a sembrar, y la semilla cayó en tierra muy desigual, produciendo frutos muy diversos en calidad y en cantidad.

Podemos meditar esta parábola desde una doble perspectiva. La semilla que se siembra y el terreno que acoge dicha semilla. Qué representan la semilla y los diversos tipos de tierra y que aplicación debemos hacer a nuestra vida cristiana.

No olvidemos que Jesús llama a entrar en el Reino a través de las parábolas, rasgo típico de su enseñanza. Por medio de ellas invita, pero exige también una elección radical para alcanzar el Reino, es necesario darlo todo; las palabras no bastan, hacen falta obras. Las parábolas son como un espejo para el hombre: ¿acoge la palabra como un suelo duro o como una buena tierra? ¿Qué hace con los talentos recibidos (cf. Mt 25, 14-30)? (cfr. CATIC, 546). Las palabras de Jesús nos muestran con toda fuerza la responsabilidad que tiene el hombre de disponerse para aceptar y corresponder a la gracia de Dios.

sábado, 5 de julio de 2014

"Manso soy y humilde en el Corazón"

sagrado corazón de jesús 2

Una de las verdades esenciales revelada por Cristo y enseñada por la Iglesia, es la unión con el mismo Jesucristo. En la segunda lectura de la Misa, San Pablo nos muestra cómo recibimos el Espíritu Santo que habita en nosotros por nuestra inserción en Cristo. En virtud de este Espíritu somos hijos de Dios y poseemos la vida de Dios (Rom 8, 9. 11-13).

Si esta unión —iniciada en nuestro Bautismo— no se ha roto por el pecado y vivimos en gracia de Dios estamos íntimamente unidos a Cristo por la virtud infusa de la Caridad y nos resulta posible un trato íntimo y familiar con su persona. Es necesario que en nuestra fe tomemos conciencia de este hecho y que, consecuentemente, desarrollemos cada vez más nuestra unión con Jesucristo hasta la mayor intimidad posible.

viernes, 27 de junio de 2014

Novena al Sagrado Corazón de Jesús: día noveno y fiesta, "Reinaré en España"



1.    “REINARÉ EN ESPAÑA”


El 30 de mayo de 1919, España se consagró públicamente al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles. Allí se grabó, debajo de la estatua de Cristo, la promesa que hizo al padre Bernardo de Hoyos, S.J., el 14 de mayo de 1733, mostrándole su Corazón y diciéndole: «Reinaré en España con más Veneración que en otras muchas partes».

Vemos pues, la estrecha vinculación que existe entre el Reinado del Sgdo.Corazón y nuestra Patria. Ello nos obliga a pensar cómo hemos de vivir nuestra condición de españoles y si en ello tiene algo que decir nuestra condición de cristianos, más aún si nos hemos consagrado al Corazón de Jesús y a la extensión de su reino.

2.    EL PATRIOTISMO


El patriotismo es el amor y la piedad hacia la Patria en cuanto tierra de nuestros mayores o antepasados. Además de otros títulos como la justicia legal, la caridad y la gratitud, el principal fundamento teológico del patriotismo es la virtud de la piedad.

La palabra piedad se puede emplear en muy diversos sentidos. Siguiendo a Sto.Tomás de Aquino, considerándola como virtud especial, derivada de la justicia, puede definirse como un hábito sobrenatural que nos inclina a tributar a los padres, a la patria y a todos los que se relacionan con ellos el honor y servicio debidos (II-II, 101,3). Por lo tanto, el objeto material de esta virtud lo constituyen todos los actos de honor, reverencia, servicio, ayuda material o espiritual, etc. que se tributan a los padres, a la patria y a todos los consanguíneos.

Esos deberes para con la patria pueden reducirse a uno solo: el patriotismo, que no es otra cosa que el amor y la piedad hacia la patria en cuanto tierra de nuestros mayores o antepasados. El patriotismo bien entendido es una verdadera virtud cristiana y sus principales manifestaciones son cuatro (cfr.Royo Marín, Teología Moral para seglares, Tomo I, p.681):

2.1. Amor de predilección, sobre todas las demás naciones; perfectamente conciliable, sin embargo, con el respeto debido a todas ellas y la caridad universal que nos impone el amor al mundo entero.

2.2. Respeto y honor a su historia, tradición, instituciones, idioma, etc. que se manifiesta incluso ante los símbolos que la representan, principalmente la bandera y el himno nacional.

2.3. Servicio, como expresión efectiva de nuestro amor y veneración. Consiste principalmente en el fiel cumplimiento de sus leyes legítimas, sobre todo las relativas a tributos e impuestos, en el desempeño desinteresado y leal de los cargos públicos que el bien común nos exija y otras cosas por el estilo.

2.4. Defenderla contra sus perseguidores y enemigos interiores o exteriores: en tiempo de paz, con la palabra o con la pluma; en tiempo de guerra, empuñando las armas y dando generosamente la vida si es preciso por el honor o la integridad de la Patria.

3.    PECADOS OPUESTOS AL PATROTISMO


Al sano patriotismo se oponen dos pecados:

3.1. Por defecto se opone el internacionalismo de los hombres sin patria, que desconocen la suya propia con el especioso pretexto de que el hombre es ciudadano del mundo.

3.2. Por exceso se opone el nacionalismo exagerado, que ensalza desordenadamente a la propia patria como si fuera el bien supremo y desprecia a los demás países con palabras o hechos, muchas veces calumniosos o injustos.

Este sentimiento ha ido adquiriendo en la segunda mitad del siglo XIX y en el XX formas más particulares dentro de cada nación. Se han fomentado nacionalismos cada día más estrechos a los que cabe aplicar con propiedad el nombre de separatismos. Con lo cual se ha perjudicado a grandes entidades formadas por la historia. Rozando en ocasiones extremos racistas, se ha acentuado la nota separatista en tal forma de desconsideración y desestima a otros pueblos o naciones, que en el fondo se ha incurrido en auténticos vicios farisaicos.

Con razón advirtió el insigne Menéndez Pelayo de las raíces de este separatismo en el caso de España: «España, evangelizadora de la mitad del orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma, cuna de San Ignacio...; ésa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arevacos y de los vectones o de los reyes de taifas».

Y el Cardenal Gomá condenaba a este nacionalismo afirmando que surge contra el Estado y sacude el yugo común que aunaba en la síntesis de la Patria única a varios pueblos que la Providencia y la historia redujeron a un denominador común. Y recordaba que la doctrina católica predica a los pueblos la justicia y la caridad, también en el orden político y es la justicia y la caridad la que, dentro de un mismo Estado, impone el respeto a vínculos derivados de los hechos y principios legítimos que forman de varios pueblos una gran Patria (cfr. Catolicismo y Patria, VI)

4.    CRISTO, APRESURA EL CUMPLIMIENTO DE TU PROMESA

«Reinaré en España y con más veneración que en otras partes». En pocos momentos de nuestra historia como en este, hemos podido creer más lejano el cumplimiento de esta consoladora promesa.

Y sin embargo, tienen aplicación a nuestros días las palabras de la Beata María Patrocinio Giner, misionera claretiana: «Qué nubarrones tan negros nos cubren, pero como nuestra confianza está puesta en Aquel que ha dicho “triunfaré de mis enemigos y reinaré en España” (...) en medio de tanta persecución nuestra fe se robustece, el corazón purga y la voluntad se dispone a sufrir todo lo que el Señor permita nos venga, que todo sea para nuestro bien» (diciembre-1932).
Pidamos luz y valentía. Renovemos nuestra Consagración. Reavivemos tres grandes afirmaciones:
  • Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío.
  • Sagrado Corazón de Jesús, haced nuestro corazón semejante al Vuestro
  • Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros tu Reino
Así, también se cumplirá la promesa de Jesús y nuestra España volverá a ser, en palabras del cardenal Gomá: «Una, con la unidad católica, razón de toda nuestra historia; grande, con la grandeza del pensamiento y de la virtud de Cristo, que han  producido los pueblos más grandes de la historia universal; y libre “con la libertad con que nos hizo libres Cristo” porque fuera de Cristo no hay verdadera libertad» (Gomá, ibid.VII).