«M. Proudhon ha escrito en sus Confesiones de un revolucionario estas notables palabras: "Es cosa que admira el ver de qué manera en todas nuestras cuestiones políticas tropezamos siempre con la teología". Nada hay aquí que pueda causar sorpresa, sino la sorpresa de M. Proudhon. La teología, por lo mismo que es la ciencia de Dios, es el océano que contiene y abarca todas las ciencias, así como Dios es el océano que contiene y abarca todas las cosas» (Donoso Cortés).

viernes, 30 de enero de 2015

JESÚS FLORES THIES: La traición como uno de los logros de la “democracia”

Gracias a los corruptos y perniciosos partidos políticos sobre los que se apoya el actual sistema (sin la rémora de los partidos políticos, España se pudo reconstruir y progresar, con ellos por medio hubiera sido imposible), los españoles hemos adquirido sorprendentes derechos, como el del aborto o el de la blasfemia, a los que se suma de forma espectacular el de la traición.

División Azul: actos conmemorativos

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jueves, 29 de enero de 2015

MARIO TREJO: Tablas quebradas. Pétrea solidez (Modernismo e Iglesia, en la encíclica “Iucunda sane”)


Vieja barca de tablas carcomidas y de maderas por olas quebradas. Piedra fuerte, cima armada, alcázar, refugio, muralla; arx.(1)

Con estos términos y en figuras tan contrastantes describía la Iglesia San Gregorio Magno hace catorce siglos. Y con tales imágenes, cien años ha, San Pío X refería la situación que él vivía. Fácil nos resulta comprender la imagen de la barca con tablas quebradas al sufrir la agitación que vive hoy la Iglesia Romana. Vieja barca de maderas quebradas y, sin embargo, pétrea solidez en la fe de Cristo apoyada. 

Aprovechemos pues, estimados lectores, esta editorial para concluir el año centenario de San Pío X, recordando su visión de la Iglesia y del mal del modernismo descripta en la encíclica “Iucunda sane” del 12 de marzo de 1904, al cumplirse el décimo tercer centenario de la muerte del Papa San Gregorio Magno.

San Gregorio Magno en “Iucunda sane”


“Cuando Gregorio asumió el supremo pontificado, era grande la perturbación de la sociedad; casi extinguida la vieja cultura, el imperio romano decaía dominado e invadido por toda suerte de barbarie… El mismo Gregorio describe la Iglesia de Roma: una vieja nave, deshecha por la violencia... que hace agua por todas partes, rota a diario por los embates de la tempestad y cuyas tablas carcomidas anuncian el naufragio”.(2) Tablas carcomidas, maderas quebradas; barca que por todas partes hace agua.

Sin embargo, “es de admirar todo lo que hizo en poco más de trece años de pontificado. Sobresalió en la restauración de la vida cristiana en general”. Fieles, religiosos, clero y obispos sintieron su fuerza y ejemplo. Roma, Italia toda, Francia, España, África se vieron bendecidas por la preocupación constante de tal padre y pastor. Coronación de su celo fue la conversión del británico pueblo. Finalmente, gracias a San Gregorio Magno, “una sociedad inspirada en el cristianismo sustituía a la romana que, con el transcurso del tiempo, había dejado de existir”.

La pétrea solidez de la fe de Cristo


Su obra fue obra de Dios. En efecto, “tenía una increíble fuerza de espíritu, a la que continuamente proporcionaba nuevo aliento su fe viva en la palabra segura de Cristo y en sus divinas promesas. También confió plenamente en el poder divino entregado a la Iglesia, para poder cumplir bien su ministerio en la tierra”.(3)

En todo caso, los rumores de guerra angustian el corazón. Las sombras de muerte debilitan la razón. Ante esta pesadumbre de temor y pánico, el alma clama, ayer y hoy, por la paz. “El deseo de paz conmueve sin duda el corazón de todos y no hay nadie que no la reclame con vehemencia”.

Ante lo cual San Pío X exclama: “El recuerdo de todo esto, Venerables Hermanos, Nos conforta gratamente… La eficacia divina de la Iglesia no ha disminuido con el paso del tiempo, ni las promesas de Cristo han traicionado la esperanza; esas promesas son las mismas que fortalecían el ánimo de Gregorio, y las que Nos fortalecen por encima de tantas dificultades actuales y vicisitudes por las que estamos atravesando… La Iglesia, fiel a su propia naturaleza, sin romper jamás el lazo que la une al celestial Esposo, vive hasta hoy como una flor de juventud perenne, sostenida por la fuerza que proviene del corazón traspasado de Cristo muerto en la cruz”. La cierta confianza en la promesa de Cristo hace exclamar a San Pío X: “in arce Ecclesiæ sanctæ tutos Nos esse sentimus; Nos sentimos seguros en la roca-fortaleza de la Santa Iglesia”.

“¿Quién ignora, escribía Gregorio al patriarca Eulogio de Alejandría, que la Iglesia Santa se apoya en la solidez del Príncipe de los Apóstoles, solidez que nos hace recordar que el nombre de Pedro proviene de piedra?” Pétrea solidez la de nuestra Iglesia, cima armada, seguro refugio.

Tablas carcomidas por el modernismo


La certeza de la indefectibilidad divina no le impide a San Pío X ver los conatos del infierno para destruir la Iglesia. Y hay veces que la barca de Pedro tanto es golpeada por las olas infernales que sus carcomidas tablas truenan amenazantes. Fue así como desde el inicio de su pontificado nuestro Santo Patrono denuncia el mal del modernismo. En “Iucunda sane”, a siete meses de asumir el Papado, lo hace con rápidas pinceladas magistralmente completadas luego por la “Pascendi” —tres años después—. Con palabras plenas de actualidad San Pío X describe el hodiernus hic error idemque maximus:

“Este error moderno, el mayor de todos y del que proceden los demás, es la causa, que tanto nos duele, de la pérdida de la salvación eterna de los hombres y de los muchos daños que sufre la religión, que se harán mucho peores si no se les aplica la medicina. Niegan la existencia de todo orden sobrenatural: que Dios sea el creador de todas las cosas y que su providencia gobierne todo; niegan que haya milagros y, negándolos, necesariamente destruyen los fundamentos de la religión cristiana. Atacan los argumentos que demuestran la existencia de Dios, y con increíble temeridad —contra los primeros principios de la razón—, se rechaza el poderoso argumento, que no admite prueba en contrario, de que la causa, es decir Dios y sus atributos se conocen por los efectos”.

Señala así San Pío X que el error comienza en el campo filosófico; primero destruye el saber natural para luego destruir la revelación sobrenatural: “Proponen una ciencia falsa que por necesidad les lleva a conclusiones también falsas. Es evidente que todo es confusión, si se parte de un falso principio filosófico”.(4)

De ahí que nuestro venerado fundador, transmitiendo la enseñanza de los Papas, mandó que Santo Tomás de Aquino no sólo fuese nuestro maestro en teología sino también en filosofía.

Se llega al extremo de disolver la unidad de la familia


Continúa la encíclica adelantándonos lo que hoy los católicos perplejos presencian con las discusiones del Sínodo de la Familia: “No son menos dolorosas las desgracias que, para las costumbres humanas y para la vida de la sociedad civil, se siguen… No queda nada para controlar las pasiones desatadas y nefandas… De suerte que Dios los abandonó a los deseos de su corazón, a los vicios de la impureza, en tanto grado, que ellos mismos deshonraron sus propios cuerpos... Se llega al extremo de disolver la unidad de la familia, que es el primer y más firme fundamento de la sociedad civil”.

Y como quien hubiese escuchado un sermón en alguna parroquia o participado en reunión del moderno episcopado: “se equivocan por completo los que, dedicándose a hacer el bien, sobre todo en los problemas del pueblo, se preocupan mucho del alimento y del cuidado del cuerpo, y silencian la salvación del alma y las gravísimas obligaciones de la fe cristiana”.

La piedra del Magisterio infalible


Hoy por hoy muchos católicos conservadores se escandalizan ante estas extremas consecuencias de los principios modernistas pues se habían obstinado a justificar los cambios revolucionarios del Concilio Vaticano II dándole una interpretación en continuidad. Hoy ya no lo pueden hacer. Confundidos quedan. Otros, perdiendo la fe en la divinidad de la Iglesia, la toman como una mera institución humana. Sin embargo, las promesas de Cristo no han traicionado la esperanza.

En efecto, antes de la crisis modernista, el cielo nos dio la gracia de la certeza del magisterio infalible que, cual firme piedra, permite soportar la tormenta tempestuosa que actualmente sufrimos. En su encíclica en honor a la Virgen María, “Ad diem illum laetissimum”, San Pío X atribuye a la Inmaculada la definición de la infalibilidad magisterial. En pregunta retórica dice: “¿qué del magisterio infalible de los Pontífices proclamado tan oportunamente contra los errores que surjan en el futuro?” (5) Nuestro Protector vio con sobrenatural intuición la necesidad que tendríamos los católicos del siglo XXI de la solidez pétrea de un magisterio firme e infalible, como fue el de los Papas antes de la infestación modernista en y post Vaticano II, para resistir a “los errores que surjan en el futuro”.

Que en este año centenario de su muerte nuestro Patrono San Pío X nos dé la gracia de unir, en nuestro combate, una visión aguda y certera contra las tablas carcomidas del modernismo junto a la pétrea solidez de la fe y esperanza en el magisterio infalible, ciudadela imbatible. 
______________________

NOTAS:

1. La palabra latina arx, arcis significa alcázar, ciudadela; altura, cima; punto culminante; plaza fuerte, refugio, muralla.
2. El texto latino guarda su natural riqueza de belleza y precisión: “vetustam navim vehementerque confractam… undique enim fluctus intrant, et quotidiana ac valida tempestate quassatæ putridæ naufragium tabulæ sonant”.
3. “Vivida fides in Christi verbo certissimo in eiusque divinis promissis et máxima fiducia in collata divinitus Ecclesiae vi”.
4. “Falso nempe philosophiae principio corrumpi omnia necesse est”.
5. “Quid de inerranti pontificum magisterio tam apte ad mox erupturos errores adserto?”

Editorial de la Revista Iesus Christus nº 148

Padre Mario Trejo. Superior de Distrito de América del Sur. HSSPX

lunes, 26 de enero de 2015

La causa de beatificación de Onésimo Redondo "en estudio" en la Archidiócesis de Valladolid


Onésimo Redondo Ortega figura entre los miembros de la Asociación Católica de Propagandistas [1] cuya causa de beatificación se encuentra "en estudio", en este caso por la Archidiócesis de Valladolid, junto con la del militar y también falangista Gonzalo Ortiz Portillo.

Reproducimos sus referencias biográficas tal y como aparecen en la web oficial de dicha Asociación


Gonzalo Ortiz Portillo

Militar de probados méritos y brillante carrera, era el hombre de confianza de Onésimo Redondo, el fundador de las J. O. N. S. [2] Ingresó en la Academia de Caballería en septiembre de 1916. Fue ascendido a capitán el 1 de octubre de 1925. En el 1929 se le concedió la medalla del Mérito Militar, y el año 1931 se encontraba destinado en Tajersit, en el Marruecos español, al frente de la Mehal-la Jalifiana del Rif número 5. El advenimiento de la República le movió a apartarse de sus actividades militares, inclinándolo a la política y al periodismo. Demostró siempre cualidades de gran entereza y de hombre de arraigada fe.

Onésimo Redondo

Figura muy destacada como fundador de las J. O. N. S. en el campo de la política, tuvo desde muy joven una señalada de actuación en el orden católico-social. Se había licenciado en Derecho en 1926 en la Universidad de Salamanca. Como protagonista tomó parte en la Asamblea Regional de Castilla y León en la Semana Santa de 1930, representando a Valladolid. Orador vibrante, temperamento lleno de noble exaltación patriótica, se entregó en cuerpo y alma a lo que creía labor más urgente. Cayó asesinado cuando una vez iniciado el Movimiento se dirigió al Alto de los Leones para visitar a los jonsistas y falangistas vallisoletanos que habían ocupado aquella posición en la Sierra. Cometió la imprudencia de que su viaje fue anunciado con toda precisión por la radio, lo que hizo facilísimo que miembros de la columna roja de Mangada que andaban por Villacastín le interceptasen el camino a la altura del pueblo de Labajos. Allí cayó con quienes le acompañaban, menos uno que pudo salvarse, abatido por ráfagas de ametralladora.

Según informa el Secretariado de Causas de Canonización de la ACdP, en la sección "Causas en estudio para su apertura" se incluye enlace a los nombres y biografías de otros propagandistas que murieron en circunstancias que podrían hacer posible el inicio de su Causa, o que ya han sido iniciadas pero que aún no han sido declarados Siervos de Dios o Venerables. A continuación, se explica:

El 28 de noviembre todos los centros de la A. C. N. de P. conmemoran solemnemente el aniversario de nuestros mártires y nuestros héroes. El centro de Madrid alcanzó la proporción de un caído por cada cuatro propagandistas. El número de los muertos supone una sexta parte de los propagandistas que entonces formaban la Asociación.
El Consejo Nacional, en su última reunión de 28 de octubre de 1961, acordó que el día 29 de noviembre los Centros de A. C. N. de P. conmemorasen solemnemente el 25 aniversario de nuestros mártires que entregaron su alma a Dios durante la Cruzada, fecha en la que Luis Campos Górriz alcanzó su palma. La Asociación siempre ha tenido ante su consideración la memoria de sus caídos como un documento acreditativo de su estirpe racialmente católica y española, el “martirio” de su amor por Cristo y por su Patria.
Una larga lista de cerca de un centenar de compañeros nuestros, que llegada la gran hora no vacilaron en ponerse en vanguardia y sacrificar su vida por la fe que siempre habían profesado, acreditan a la Asociación ante Dios y ante los hombres. Por eso, la Asociación no puede olvidar a quienes al conquistar con su sangre la verdadera gloria, tanta gloria le dan a ella misma.
Esa larga lista supone que por lo menos una sexta parte de los hombres que entonces componían la Asociación Católica de Propagandistas, cuando decían que eran católicos, lo eran de verdad y con todas sus consecuencias -téngase en cuenta que solamente fueron sometidos a prueba los propagandistas de media España-. Algunos Centros quedaron, como el de Toledo, totalmente exterminados. El de Madrid arroja una proporción de uno por cada cuatro. Lo más consolador es que en medio de tan brava y despiadada persecución no se registrase ni un sólo caso de apostasía; todos pelearon como buenos soldados de Cristo.  

La noticia se ha hecho pública coincidiendo con la concesión por el Ayuntamiento de Valladolid de la licencia para derribar el monumento a Onésimo Redondo ubicado en el Cerro de San Cristóbal y objeto de innumerables agresiones por los ideólogos de la memoria histórica. El Ministerio de Industria, propietario de los terrenos, será el que se encargue del derribo.

Ambas instituciones están en manos del Partido Popular, caracterizado representante de la derecha liberal y aburguesada que nunca perdonó a Onésimo Redondo su decidida opción por la justicia social, fruto de su fe y su patriotismo.

[1] Entonces denominada Asociación Católica Nacional de Propagandistas.
[2] Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista.

Historicus

CHRISTOPHER FLEMING: El Papa Francisco y el Medio Ambiente III

En esta tercera y última entrega sobre el ecologismo indagaré en las causas y motivaciones del alarmismo acerca del cambio climático. La teoría del calentamiento global antropogénico fue creada y es mantenida por una serie de intereses muy poderosos. Estos intereses se escapan a menudo del público en general, que se traga acríticamente todo lo que le dicen los medios de comunicación de masas, pero si somos mínimamente escépticos hacía el mundo moderno en general, no debería ser demasiado difícil desentrañar porqué y cómo el cambio climático se ha convertido en uno de los grandes engaños de nuestro tiempo.



Empecemos con los políticos. Hay muchos que aún conciben la política en términos de derecha-izquierda, de conservadores contra progresistas. No sé si alguna vez fue así, pero en mi opinión ahora es más certero pensar en el Poder contra el Pueblo. Siempre que un asunto ofrece la oportunidad de ampliar los márgenes de actuación del gobierno, el Poder lo aprovechará, sea en el tema de la salud pública, la educación, la seguridad ciudadana, o cualquier otro ámbito de nuestra vida diaria. La única regla del Poder es MÁS PODER. La influencia del Poder crecerá en la medida que el Pueblo consienta esta intromisión del gobierno en su vida. Tristemente, al menos en Europa, hoy en día los gobiernos nos dicen desde lo que tenemos que comer hasta cómo tenemos que educar a nuestros hijos.

El asunto del cambio climático es un auténtico filón para el Poder, ya que le permite legislar sobre todo tipo de cuestiones que antes se escapaban de su control (cuántas más leyes mejor), y recaudar nuevos impuestos a los ciudadanos y la industria por "contaminar" con sus emisiones de CO2. En una escala global, el miedo a catástrofes climáticas imaginarias le permitirá además poner la primera piedra del futuro Gobierno Mundial, un viejo sueño de la Masonería y demás enemigos de la Iglesia Católica. El Protocolo de Kyoto, tal y como explica Christopher Monkton en esta conferencia, es simplemente la forma de establecer un Gobierno Mundial, que recaudará impuestos de todas las economías del mundo (se ha hablado de un 2% del PIB de cada nación) por sus emisiones de CO2, y vigilará para que todos cumplan sus obligaciones para con el planeta. Lo de menos es el CO2 y el medio ambiente; eso es sólo un pretexto para crear una administración supranacional, con poder de recaudar impuestos y sancionar a los países que no pagan. Para un vídeo más resumido, ver este enlace.

Una vez que el carro del calentamiento global adquirió inercia política eran muy pocos los políticos que se atrevían a llevar la contraria al "consenso". Todos querían ser verdes porque estaba de moda, y no merecía la pena arriesgar una elecciones por una cuestión técnica de temperaturas y gases en la atmósfera. Los pocos que se salían de la línea marcada eran ridiculizados y marginados. Un ejemplo de ello es lo que ocurrió en el año 2007 cuando Mariano Rajoy, entonces aún líder de la oposición en España, dijo algo sobre la imposibilidad de predecir el tiempo, y que el calentamiento global no podía convertirse en "el gran problema mundial". La prensa se le echó encima como una jauría de perros salvajes. Lo que escribió el diario El País al día siguiente es un ejemplo del sensacionalismo periodístico que se ha convertido en norma cuando se trata el tema del cambio climático:
Mariano Rajoy se enfrentó ayer a la ciencia. [Como si "la ciencia" fuera una religión, con sus dogmas inamovibles] En contra del consenso científico mundial [un truco típico del Poder; inventar un "consenso" para tachar de hereje a cualquiera que pone en duda sus dogmas], que considera el cambio climático producido por el hombre como una de las mayores amenazas contra la humanidad, Rajoy negó que se trate de un problema mundial.
El linchamiento mediático obtuvo los resultados deseados. El Sr. Rajoy, que no se caracteriza precisamente por su valentía, no volvió a cuestionar el dogma del calentamiento global antropogénico, y al llegar al poder despilfarró millones de euros del contribuyente para luchar contra un problema que no existe.

La motivación de los ecologistas no es difícil de entender. Lo explica bien una película muy recomendable, The Great Global Warming Swindle, producida por la cadena británica Channel 4, quizás para atacar a su cadena rival, la BBC, el paradigma moderno de la corrección política. Especialmente llamativo es el testimonio de Patrick Moore, co-fundador de la ONG, Greenpeace, otro "negacionista" de la teoría del calentamiento global antropogéntico. Traduzco textualmente sus palabras que aparecen en el minuto 43:00:
El cambio climático se convirtió en un punto central para el movimiento ecologista debido principalmente a dos razones muy diferentes. La primera razón es que desde mediados de los años ´80 la mayoría de la gente ya estaba de acuerdo con todas las cosas razonables que nosotros, en el movimiento ecologista, les estábamos diciendo. Cuando una mayoría está de acuerdo contigo es difícil entrar en polémica. Así que la única manera de seguir siendo anti-sistema fue adoptar posiciones cada vez más extremas.
Cuando yo me salí de Greenpeace estaban a punto de lanzar una campaña para la prohibición mundial del cloro. Les dije: "Oye chicos, el cloro es uno de los elementos en la tabla periódica. No sé si entra en nuestra jurisdicción prohibir un elemento entero."
La otra razón por la que surgió el extremismo ecologista fue que el comunismo mundial fracasó, cayó el Muro de Berlín, y muchos pacifistas y activistas políticos se trasladaron al movimiento ecologista, llevando consigo su neo-marxismo. Aprendieron a utilizar el lenguaje verde de manera muy inteligente, para ocultar sus motivaciones secretas, que en realidad tenían más que ver con el anti-capitalismo y la anti-globalización, que con el medio ambiente o la ciencia. 
Esto es más o menos lo que yo escribí en la primera parte del artículo, ¡pero oírlo de boca de uno de los fundadores de Greenpeace es asombroso!

En los medios de comunicación el histerismo acerca del cambio climático no es nada nuevo. Sirva de ejemplo esta simpática imagen de dos portadas de la revista estadounidense, Time; una del año 1977 y otra del 2006. La primera nos advierte de que viene otra Edad de Hielo, y la segunda de que deberíamos estar MUY preocupados por el calentamiento global. ¿En qué quedamos? Quizás lo mejor sería tranquilizarse un poquito.

En cuanto a los científicos, la motivación es clara. Hoy en día prácticamente el 100% de los fondos para la investigación científica, que se ha convertido en una ocupación muy costosa, proviene del erario público. Todos los investigadores compiten entre sí para lograr la financiación que necesitan, y por tanto ninguno quiere ir en contra de lo políticamente correcto. No debe sorprendernos que a la hora de decidir a dónde o a quién se destinan los fondos para la investigación, los políticos tendrán muy en cuenta lo que está bien visto políticamente en ese momento. Además, si un meteorólogo presenta su trabajo como algo realmente urgente (¿y qué puede ser más urgente que "salvar el planeta"?) es mucho más probable que reciba fondos que si dice que el clima no es un problema. Cuando la política se mete en el terreno de la ciencia es inevitable que la ciencia se corrompa, porque la tentación de decirles a los políticos lo que quieren oír a cambio de financiación es demasiado fuerte para la mayoría de científicos.

Un efecto pernicioso de las campañas contra el cambio climático es que mantienen a los países pobres en el subdesarrollo. Es una gran hipocresía querer que los países africanos utilicen fuentes energéticas "verdes", como los paneles solares o las turbinas de viento (también conocidas como energías subvencionables), a la vez que los países ricos las usan de manera testimonial, principalmente para acallar su conciencia ecologista. Las energías renovables constituían en el año 2012 un 11% de la energía consumida en EEUU, un porcentaje similar a otros países desarrollados. No llega a más principalmente porque las renovables son entre tres y cuatro veces más caras que otras fuentes de energía. En España, por querer a toda costa llenar el país de placas solares y turbinas de viento, que aparte de estropear el paisaje matan a miles de pájaros cada año, se ha triplicado la factura de la luz de los hogares en poco más de diez años. ¡Hoy en día ser ecológico es sólo para ricos! Desde luego, con paneles solares los africanos no van a salir de la pobreza, y dado que no tienen dinero para pagar por contaminar con emisiones de CO2, como pretende el Protocolo de Kyoto, gracias al ecologismo serán condenados a la pobreza para siempre.

Debido en parte a la histeria acerca del cambio climático, en EEUU y Europa se ha sustituido millones de hectáreas de cultivos de cereales por cultivos de colza o girasoles, para la elaboración de bio-combustibles, porque producen menos emisiones de CO2. El efecto previsible de esto ha sido un aumento espectacular en el precio de la harina. Para los que vivimos en el mundo rico es un fastidio que una barra de pan nos cueste el doble que hace unos años, pero para alguien en África que vive en la pobreza absoluta, es la diferencia entre la vida y la muerte. Las revueltas por el precio de la harina, las hambrunas y las millones de muertes causadas por la política de potenciar combustibles "verdes", han pasado prácticamente desapercibidas por los países ricos, porque simplemente no eran noticia. Sin embargo, cada pájaro que se encuentra muerto por un vertido de petróleo llena los telediarios y es motivo de manifestaciones y dimisiones políticas.

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En realidad es mucho más ecológico el uso de combustibles fósiles que su alternativa, que en los países pobres no son los paneles solares, sino la madera. El uso de la madera como primera fuente de energía causa la deforestación y la destrucción de hábitats naturales, mientras que el petróleo tiene el efecto contrario: beneficia a los árboles. Esto se ha visto una y otra vez en el mundo; cuando una economía pasa de quemar árboles a quemar combustibles fósiles, los ecosistemas florecen. Por ejemplo, en España a principios del siglo XX los carboneros habían dejado muchos montes completamente pelados. En Sierra Espuña, Murcia, se repobló una zona inmensa que hoy en día es uno de los pulmones verdes de la región. Esta repoblación fue un éxito en gran parte porque el carbón y el petróleo sustituyeron gradualmente a la madera como principal fuente de energía.

Este efecto se aprecia bien en la imagen abajo, que muestra la frontera entre Haití a la izquierda, donde la fuente más importante de energía es la madera, y la República Dominicana a la derecha, un país desarrollado, consumidor de petróleo. Que cada uno elija lo que prefiere y que los ecologistas nos digan qué modelo es más beneficioso para la naturaleza.


A pesar de todo, con el tiempo la verdad suele imponerse. Creo sinceramente que la histeria acerca del calentamiento global toca a su fin, por la sencilla razón de que en los últimos 18 años no se ha registrado el más mínimo aumento en las temperaturas. No se puede mantener una mentira tan gorda durante tanto tiempo. Al final caerá por su propio peso, y la teoría del calentamiento global antropogénico será otra idea estúpida consignada al cubo de la basura de la Historia. Por esta razón espero que el Papa Francisco no delapide aún más el prestigio del papado, al promover la teoría del calentamiento global antropogénico, que no es más que un mito.

No hay ninguna falta de problemas reales que merecen la atención del Santo Padre. Por poner algunos ejemplos, podría denunciar el genocidio de los no nacidos, los ataques contra la familia del loby homosexual, las masacres de cristianos en Iraq y Siria, la pérdida de la fe católica en Occidente, y las guerras injustas que libra el Imperio por el control del tráfico mundial del petróleo. Si no quiere meterse en estos temas, podría centrarse en poner un poco de orden en su propia casa; podría excomulgar a todos los obispos, sacerdotes y religiosos herejes, que día tras día niegan dogmas de fe; podría reformar la liturgia, para poner fin a los sacrilegios contra la Eucaristía; podría echar de las universidades a teólogos modernistas que corrompen la fe de la gente sencilla.


Y si esto es demasiado complicado, podría limitarse a consagrar Rusia al Inmaculado Corazón de María, tal y como pidió la Virgen de Fátima. Tendría que invitar a todos los obispos del mundo a Roma y celebrar con ellos una ceremonia muy sencilla. Le llevaría un cuarto de hora, nada más, y según lo que prometió la Virgen, tendríamos paz en el mundo. Vamos, es sólo una sugerencia. Incluso haría menos daño si no hiciera ABSOLUTAMENTE NADA. Pero lo último que debería hacer es llamar a todos los católicos a luchar contra un problema que no existe.

Publicado en In novissimis diebus


Christopher Fleming

Luis de Trelles, carlista

Luis de Trelles y Noguerol

Hace cuatro días se firmó el decreto que reconoce las virtudes heroicas del carlista don Luis de Trelles y Noguerol (Viveiro, Galicia, 1819 - Zamora, 1891), apóstol de la eucaristía; jurista, político y periodista; ejemplo de caridad, celo apostólico y militancia contrarrevolucionaria; fundador de la Adoración Nocturna Española.

Tal reconocimiento debe producir, sin duda, alegría. Aunque ésta resulte velada por las dudas razonables que desde hace algunos años pesan sobre los modificados procesos de beatificación. Lo que vuelve a llamar la atención es el propósito manifiesto de los medios, eclesiásticos o no, de ocultar o desfigurar el carlismo de don Luis de Trelles.

Así, Religión en Libertad, bajo el título oportunista y algo ridículo de «Reconocida la virtud heroica de un político español que dejó su partido porque incumplía el programa», dice cosas como que «Luis de Trelles fue toda su vida un defensor de los marginados, y durante la Tercera Guerra Carlista organizó un canje de prisioneros de guerra que liberó de la prisión, el destierro o la muerte a 23.000 personas, quizá más según se amplíen las investigaciones más recientes. En cierto sentido, fue el creador de la idea y práctica de comisiones mediadoras para guerras civiles, que abundaron en el siglo XIX español». Vamos, como si el hombre de confianza del Rey Don Carlos VII hubiera sido neutral en esa guerra. O InfoCatólica, que se permite publicar: «Cuando el carlismo fue derrotado, Trelles comprendió que para defender la unidad católica de España y la Iglesia no servía la política, y que sólo la oración puede salvar a la Iglesia».

La realidad es bien distinta. Luis de Trelles, tras abandonar el partido moderado, abrazó con toda convicción la causa carlista, que ya no abandonaría hasta su muerte. Su obra principal, la Adoración Nocturna Española, estuvo estrechamente relacionada con el Carlismo. Los carlistas que pasan de los cincuenta años recuerdan cómo las directivas locales de la Adoración Nocturna a menudo casi coincidían con las juntas locales de la Comunión Tradicionalista. Y como tal, desde su fundación en 1877 (en Madrid, nada menos que frente al Congreso de los Diputados: frente a él, y en contra suya) los gobiernos de la usurpación liberal persiguieron a la Adoración Nocturna, sospechosa de ocultar conspiraciones carlistas.

Los vínculos continúan en la actualidad. Por poner un ejemplo señero: el profesor Miguel Ayuso (quien fuera jefe de la Secretaría Política de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón y es en la actualidad presidente del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II) ha participado con la Adoración Nocturna y con la luego constituida Fundación Luis de Trelles en distintas jornadas para difundir la figura y pensamiento de éste: en el Monasterio de Poyo (1991), en Segovia (1995), en Plasencia (1997), en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación (2007) y en San Lorenzo del Escorial (2013).

Como se decía en un despacho de FARO en octubre de 2011, con ocasión de la beatificación de la religiosa carlista Ana María Janer Anglarill: «Lo mismo [ocultar su militancia carlista] se ha hecho y continúa haciendo con la Madre Joaquina Vedruna, con el carmelita Francisco Palau y Quer, con Luis de Trelles (fundador de la Adoración Nocturna), con el Padre Mañanet... Todos ellos carlistas convencidos, se les pretende convertir en una especie de "humanitarios solidarios" a la usanza neomodernista. Que no puede arrostrar un hecho sencillo: el liberalismo —de cuyo lado están ellos— no produce santos. El Carlismo sí, porque ser carlista es ser católico, a la española usanza, con todas las consecuencias; porque deben los cristianos prestar acatamiento al Rey legítimo, a la Ley de Dios y a las justas y prudentes leyes de sus antepasados».

Publicado por Agencia Faro

MANUEL PARRA CELAYA: Pacifismo a la violeta

A pesar de los muchos días transcurridos, el tema sigue coleando, a juzgar por los comentarios que leo en la prensa “oficial” y en Internet. De la noche a la mañana han dejado de jalear al Papa Francisco –siempre por frases sacadas de contexto o incompletas, que todo hay que decirlo- a cargar contra él. Salvando las distancias, la situación me recuerda el texto evangélico de Lucas: “Porque vino Juan, el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y decís: ´¡Es un poseso!´ Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decía: ´¡Mirad un hombre glotón y bebedor!…

Normalmente estas críticas contra la cabeza de la Iglesia, o contra toda la institución, vienen de personas a las que les importa un ardite el Catolicismo (también he encontrado comentarios de supuestas personas pías, pero de esas que suelo calificar como más de sacristía que de altar). Se me ocurre que uno al que no le gusta el fútbol –como es mi caso- no se le ocurrirá polemizar sobre tal o cual equipo o sobre el esfuerzo de un jugador en el césped… ¿Por qué demontres no nos dejan en paz a los creyentes los que tienen a gala ser ateos confesos?

Me estoy refiriendo a las controvertidas (para algunos) palabras del Sumo Pontífice cando, en salida coloquial y tono festivo, dijo que “Es cierto que no se puede reaccionar con violencia, pero si el doctor Gasbarri, que es un amigo, dice una grosería contra mi mamá, le espera un puñetazo”. Una persona normal sonríe ante esta improvisación –que no forma parte de una encíclica ni de ningún documento pastoral- y no le concede más importancia que la que tiene (y muy profunda) sobre los límites de la libertad de expresión. Pues no: el clamor de los pacifistas a la violeta ha sido casi unánime, recordando al Papa Francisco lo de la otra mejilla y echándole en cara su falta de caridad cristiana (¡qué teólogos se ha perdido la Iglesia!); tonto del haba hubo que sacó a colación la violencia de las Cruzadas medievales y la intransigencia de la Inquisición. Nadie –que yo sepa- recordó al Cristo echando a zurriagazos a los mercaderes del templo, que es una de las misiones que al parecer se ha impuesto el Santo Padre.

Los pacifistas a la violeta se rasgan las vestiduras cuando oyen sonar una simple bofetada o su anuncio, aunque sea en defensa del honor de una madre; como dice la jota: “… el juez que me condenó no debía de tener madre”. El recurso timorato que esgrimen, también a la violeta, es que “para eso están los tribunales”. ¡Solo les faltaría eso a los sobrecargados jueces, tan volcados en la nefasta politización de la justicia o la no menos nefasta judicialización de la política, cánceres de nuestra sociedad desde que Montesquieu dejé de planear sobre ella!

Sin embargo, estos pacifistas –sean francamente ateos o “de sacristía”- no mueven ni una pestaña ante otras formas de violencia que se prodigan por doquier; a vuela pluma, se me ocurren la violencia económica, la violencia consumista, la violencia política (en nombre siempre de lo “políticamente correcto”) o la violencia psicológica, esa que ofende a lo más íntimo, desde la falta de respeto a las mamás (al decir de nuestros hermanos hispanos) a las creencias religiosas, como es el caso que desencadenó los hechos de París y las palabras del Papa Francisco.

Los cristianos ya no solemos, a Dios gracias, a acudir a las armas ante estas ofensas. Pero, a título personal y creo que respaldado por mi conciencia, no dejo se considerar que pueda existir una violencia justa: la que trata, por ejemplo, de la legítima defensa, sea personal o colectiva… o la que se usa, en su justa medida, como dice la propia Iglesia, para defender el honor de una mamá.

Manuel Parra Celaya

domingo, 25 de enero de 2015

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: “Venid, seguidme, y yo os haré pescadores de hombres” (Mc 1, 17)

Jacob Willemszoon de Wet: vocación de San Pedro y San Andrés

En el Evangelio del pasado Domingo leíamos el encuentro entre Cristo y los discípulos del Bautista (Jn 1, 35-42). Aquel había señalado a Jesús como el “Cordero de Dios”, éstos le siguieron movidos, en primera instancia, por las indicaciones de su maestro. El episodio nos recordaba que ser discípulo de Jesús quiere decir seguirle a Él, seguir su camino y que la propia vida del cristiano es un camino de seguimiento de Jesús.

Esta semana, el evangelista San Marcos relata el llamamiento o vocación de los que luego formarían parte del grupo de los Apóstoles (III Domingo del Tiempo Ordinario, B: Mc 1, 14-20).

sábado, 24 de enero de 2015

Moisés Domínguez Núñez: Una visión histórica en el Badajoz "Rojo"



Uno de los documentos más relevantes en el estudio de la Guerra Civil en la ciudad de Badajoz fue la Causa 397/1936 que se abrió contra el Coronel Cantero y los oficiales del Regimiento de Infantería Castilla nº 3.

Con este libro, el autor pretende diseccionarla y presentarla a los amantes de la historia, reuniendo aquellas piezas del puzzle que aun estaban sin encajar. En especial, las declaraciones de los propios oficiales, testigos directos de los sucesos que acontecieron con anterioridad y con ocasión de la toma de la ciudad por las fuerzas nacionales.

De esta manera se realzan algunos hechos históricos que han pasado de largo y desapercibidos para la historiografía oficial, ya sea la reunión que celebraron en el Salón de Actos del Regimiento Castilla la madrugada del día 21 de Julio de 1936, como la llegada del Coronel Puigdengolas, la trascendental batalla de Los Santos de Maimona y en especial cuál fue la verdadera actuación de los Jefes y Oficiales en los transcendentales días del 13 y 14 de Agosto de 1936.

Entre otros muchos misterios que aun quedaban por resolver se descubre quién estuvo detrás de la muerte del teniente de la Benemérita José Vega y cómo, cuándo y dónde se produce la detención del coronel José Cantero

Se puede adquirir en librerias y contrarembolso en:

Asesoria Laboral Domínguez y Núñez
Calle San Juan, Nº3
30.594 Pozo Estrecho( Murcia)

Telefonos de contacto : 968556080 / 968166204
email: moycue@gmail.com
PVP: 12 €


El autor: Moisés Domínguez Núñez. Nacido en Madrid en 1968 -aunque su familia procede de Almendral (Badajoz)- reside actualmente en Cartagena (Murcia). Es historiador especialista de la Guerra Civil en Extremadura y Graduado Social. Galardonado con el premio Arturo Barea en el año 2006 por la obra Tiempo perdido. La Guerra Civil en Almendral, 1936-1939, y publicado por la Diputación Provincial de Badajoz en 2007. Ha publicado junto con los historiadores Francisco Pilo Ortiz y Fernando de la Iglesia Ruiz las obras La matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda en 2010 y La Columna Relámpago en 2014, editada por Libros Libres y Diego Marín editores respectivamente. Participó en el Libro Extremadura: de la Republica a la España de Franco en 2012, ediciones Barbarroja, coordinado por Ángel David Martín Rubio y La Otra Memoria, edita Actas en 2011. Ha colaborado en Revistas especializadas como Ares así como en: Tradición digital, Libertad Digital e Historia en Libertad. Además, ha participado como comunicante en diversos encuentros tales como las Jornadas de Historia de Cáceres, el Congreso Internacional sobre la República y Guerra Civil organizado por la Universidad CEU San Pablo, los Coloquios Históricos de Extremadura, las Jornadas de Historia en Llerena y Jornada de Novela Historia en Cartagena . Defensor en diversos foros y tertulias de las minorías valenciano-hablantes de la Región de Murcia.

miércoles, 21 de enero de 2015

MANUEL PARRA CELAYA: Terapia de choque

No creo ser nada original si afirmo que una parte de la izquierda española, de sus políticos y de quienes se inclinan por esas derivas, vive una especie de situación esquizoide entre su preferencia ideológica y el concepto de patriotismo; sin ir más lejos, el otro día sentí envidia de nuestros vecinos cuando todos sus representantes parlamentarios, sin excepción que yo sepa, rompieron a cantar La Marsellesa en lugar de respetar los canónicos, fríos y protocolarios minutos de silencio. Me parece impensable que, en nuestra esperpéntica España, nuestros diputados se pusieran de acuerdo en entonar un himno común, que equivaldría a asumir una historia, una cultura y una tradición íntegras, a la vez que demostraría una conciencia de sentirse embarcados en un mismo proyecto histórico, cada uno con sus matices y formas de pensar.

JOSÉ UTRERA MOLINA: España, Patria y Ejército

Opinión invitada 

Para dar vida a la vida, Dios creó la palabra. La palabra lo es todo y no caben envolturas perniciosas que ataquen su propia esencia. Desde mi niñez, he respetado siempre no ya el uso de las palabras, sino su propia raíz para no crear confusiones ni desalientos. Hoy leo en las páginas del diario ABC un artículo de Gabriel Albiac que encuentro absolutamente improcedente. Se reitera en todos los medios de comunicación la exigencia de respeto a la libertad de prensa, pero todos sabemos que esa palabra hermosa, justiciera y universal a veces se quiebra en la vileza de las malas intenciones. El artículo al que me refiero ofende no solamente a colectivos muy concretos sino a muchísimos españoles, entre los que me cuento.

CHRISTOPHER FLEMING: El Papa Francisco y el Medio Ambiente II

En la primera parte de este trabajo examiné las distintas fuerzas e ideologías que convergen hoy en día en el movimiento ecologista, que desde sus inicios conservacionistas en la Inglaterra del siglo XIX se ha transformado en una nueva religión pagana, con tintes neo-marxistas y antinatalistas. Concluí que no sería una buena idea que la Iglesia, con el Papa Francisco a la cabeza, se subiera al carro de un movimiento así, sin marcar las distancias y hacer las necesarias puntualizaciones. Defensa de la naturaleza que Dios nos ha dado, sí; abrazar la eco-religión, no. Ahora toca examinar desde la ciencia lo que ahora se ha convertido en el núcleo de la propaganda verde: el calentamiento global antropogénico, la teoría de que la Tierra se está calentando por culpa de la actividad del hombre.


miércoles, 14 de enero de 2015

JESÚS FLORES THIES: Proyecto de Museo Militar en Barcelona

Después de leer lo que dicen los “medios” y los políticos de todas clases sobre la posibilidad de abrir un nuevo Museo Militar en Barcelona, han conseguido, para empezar, que nos unamos con entusiasmo a NO ABRIR MUSEO ALGUNO. No tanto porque no se pueden echar margaritas a los cerdos, que estos, los cerdos (de la política), están en la política y no en la calle, que merece mejor trato.

martes, 13 de enero de 2015

Yo no soy Charlie

Reproducimos una traducción del artículo publicado por la revista católica francesa «L’homme nouveau» 

Yo no soy Charlie: la libertad de expresión y la libertad de prensa no dan derecho a insultar, despreciar, blasfemar, a pisotear o burlarse de la fe o de los valores de los ciudadanos, ni a atacar de modo sistemático a las comunidades musulmana o cristiana. «Una viñeta es un disparo de fusil», dijo Cabu [NdT: dibujante de la revista Charlie Hebdo y una de las víctimas].

No, yo no soy Charlie y nos choca ver a Mahoma con forma de boñiga enturbantada o a Benedicto XVI sodomizando niños. No es cuestión de tolerancia o librepensamiento: el insulto es una violencia. Yo no soy Charlie, y no creo en la unidad nacional decretada por un Presidente de izquierdas. Treinta años de equivocaciones son, en parte, responsables de la situación actual. No creo en su capacidad de luchar contra el terrorismo mientras deshilacha cada año la soberanía del país y su capacidad de defenderse y hacer justicia.

Yo no soy Charlie, y el Presidente vuelve a equivocarse al presentar como héroes nacionales a esos caricaturistas que tanto han contribuido a destruir el vínculo entre comunidades, despreciando el sentido de la nación y que ridiculizando a polis, gendarmes y militares convirtieron al francés medio en un gañán. Los policías murieron en esta ejecución sumaria mientras eran caricaturizados por las mismas personas a las que protegían. Yo no soy Charlie, pero soy francés, y observo a mi país sumirse en el horror. Oigo el grito de guerra «Alá akbar» que emerge en los suburbios y los políticos no quieren enterarse de la realidad. Charlie murió por haber minimizado los riesgos del Islam radical.

Pensó que por vivir en un país cristiano podía insultar de forma segura. Yo no soy Charlie, pero soy cristiano. No he pensado ni por un solo instante que tenían que morir, o que habían encontrado lo que merecían. Paz a sus almas y que Dios les acoja, si ellos quieren, en su misericordia. Pero yo no soy Charlie.

MANUEL PARRA CELAYA: Antimilitarismo casposo

Se ha alborotado el gallinero. Bastó que D. Ricardo Álvarez-Espejo, Inspector General de la zona, lanzara una propuesta para abrir un Museo del Ejército en Barcelona en el antiguo edificio del Gobierno Militar para que el Ayuntamiento de la ciudad, cuya mayoría pertenece al “frente popular nacionalista”, se indignara y repitiera sus tópicos antimilitaristas.

JESÚS FLORES THIES: Hipócritas

Vamos a ejercer una vez más de abogado del diablo.

Con motivo del brutal atentado, crimen o matanza cometido en París por una bien organizada partida de islamistas cabreados, contra una publicación (presuntamente) humorística, se ha desatado la marea de la hipocresía. Se han rasgado vestiduras ante lo que consideran un atentado contra la libertad de expresión que, especialmente en España, es frase que tiene su coña marinera, pues aquí no hay libertad de expresión, sino una presión brutal para mantener a cara de perro, y con la amenazante tranca levantada, el pensamiento único que dicta desde algún lugar, un sicario menor del señor Satanás.

sábado, 10 de enero de 2015

ÁNGEL DAVID MARTÍN RUBIO: “Tú eres el Hijo mío amado, en Ti me complazco” (Mc 1, 11)

Navarrete el Mudo: "Bautismo de Cristo"


Según dijimos el pasado 6 de enero, la palabra "Epifanía" significa "manifestación". Y en ese día conmemoramos el misterio del Verbo encarnado que quiso manifestarse, mostrarse a los Magos como primicias de los pueblos gentiles.

viernes, 9 de enero de 2015

ALBORÁN: "Charlie Hebdo" y Falsas Banderas



En España decir que el “terrorismo” es una herramienta política al servicio de encubiertos y no tan encubiertos intereses no debería sorprender a nadie.

Sin profundizar mucho, que ya habrá ocasión de ello, queremos, no obstante, recordar desde el principio a los casi 130 militares y 270 guardias civiles (la mayoría cayeron teniendo la condición formal de militar) víctimas de la auténtica guerra subversiva que acompañó a La Transición y que apenas sigue larvada en nuestros días.