«M. Proudhon ha escrito en sus Confesiones de un revolucionario estas notables palabras: "Es cosa que admira el ver de qué manera en todas nuestras cuestiones políticas tropezamos siempre con la teología". Nada hay aquí que pueda causar sorpresa, sino la sorpresa de M. Proudhon. La teología, por lo mismo que es la ciencia de Dios, es el océano que contiene y abarca todas las ciencias, así como Dios es el océano que contiene y abarca todas las cosas» (Donoso Cortés).

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martes, 25 de mayo de 2010

Imágenes de la presentación del libro: "Las matanzas de Badajoz"



Entrevista realizada a Moisés Domínguez,por Badajoz On Line, tras la presentación del libro, el pasado jueves, 20 de mayo de 2010.

lunes, 10 de mayo de 2010

Presentación del libro: "La matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda"


Jueves, 20 de mayo de 2010, 21h
Plaza de San Atón de Badajoz,
Francisco Pilo, Moises Domínguez y Fernando de La Iglesia presentan el libro "La matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda"

martes, 4 de mayo de 2010

García Atadell, un socialista ejecutado en Sevilla en 1937: otra víctima del franquismo



Milicia Popular. Diario del 5º Regimiento de Milicias Populares
Madrid, 26 de agosto de 1936

Agapito García Atadell era un socialista responsable de las llamadas Milicias de Investigación con la que se dedicó a toda clase de robos, saqueos y asesinatos en el Madrid rojo. De sus actividades, convenientemente camufladas, daba cuenta con frecuencia la prensa.

Finalmente abandonó España acompañado de dos de sus secuaces, alegando que precisaba realizar un servicio de contraespionaje en la ciudad francesa de Marsella donde procedió a vender una partida de joyas procedentes de sus rapiñas, embarcándose a continuación con intención de pasar a América del Sur.

Al hacer escala en Tenerife, fue detenido por agentes de policía nacionales, conducido a Sevilla, sometido a juicio y fusilado.

CHECA SOCIALISTA DE GARCÍA ATADELL
(Del libro: La dominación roja en España, pp. 129-131

En el mes de agosto de 1936 el Gobierno del Frente Popular hizo numerosos nombramientos de Agentes de Policía, que recayeron casi exclusivamente en antiguos afiliados al partido socialista, como elementos de confianza para el régimen. Un numeroso grupo de estos improvisados Agentes de la Autoridad fue agregado a la Brigada de Investigación Criminal, funcionando dentro de ella de manera autónoma, bajo el mando del antiguo militante socialista Agapito García Atadell, tipógrafo, personalmente adicto a Indalecio Prieto. Este grupo socialista de nuevos Agentes de Policía bien pronto se desligó de su nominal relación de dependencia respecto de la Brigada de Investigación Criminal, y se trasladó a un hotel incautado en la calle de Martínez de la Rosa, número 1, asumiendo la denominación de Milicias Populares de Investigación de García Atadell

El personal de la «checa» se componía de cuarenta y ocho agentes, todos ellos de nuevo nombramiento, actuando como segundo Jefe Angel Pedrero García, y como Jefes de Grupo, Luis Ortuño y Antonio Albiach Chiralt.

La Brigada de Atadell gozaba para la realización de sus tropelías no sólo de autoridad oficial, sino de la plena asistencia de la Agrupación Socialista Madrileña y de la minoría parlamentaria del partido socialista, cuyos miembros—e incluso algún Ministro socialista, como Anastasio de Gracia—acudían a visitar la «checa» y a alentar a sus componentes. La Prensa marxista publicaba continuas informaciones de elogio para la Brigada de Atadell, así como fotografías del Jefe de la misma y de la visita de personalidades políticas y parlamentarias socialistas a la «checa». (En el correspondiente anexo se insertan algunas de estas noticias y fotografías.)

Por orden del Ministro de la Gobernación rojo, Angel Galarza, fue detenida y asesinada por la Brigada de Atadell la periodista, de nacionalidad francesa, Carmen de Bati, y detenido el periodista don Luis Calamita y Ruy-Wamba, adversario político de Angel Galarza, habiendo sido extraído luego de la cárcel, por orden expresa del Director de Seguridad y asesinado dicho Sr. Calamita. (Documentos 2 a 5).

Son muy numerosos los asesinatos cometidos por la «checa» de Atadell ; pero principalmente se dedicaba esta «checa» a robos de importancia, acumulando un verdadero tesoro, buena parte del cual se llevó consigo en su huida Agapito García Atadell.

La clave de los éxitos que en su campaña persecutoria alcanzó la «checa» de Atadell se encontraba en la asidua información que sobre la ideología política y religiosa, y muy especialmente sobre la posición económica de sus futuras víctimas, le suministraba la organización sindical socialista de los porteros de Madrid, cuyos diarios informes acerca de los inquilinos eran recogidos en la propia «checa» por un Comité de miembros de la misma, también porteros de profesión.

Los detenidos por la Brigada de Atadell que eran condenados a muerte por el Comité de la «checa» eran conducidos en automóvil por los propios Agentes de la Brigada a la Ciudad Universitaria y otras afueras de Madrid, donde se les asesinaba.

Entre las muchas víctimas de la «checa» de Atadell pueden mencionarse D. Luis Chico Montes, D. Luis Rodríguez Villar, don Agustín Corredor Florencio, D. Francisco Gonzalo Herrera, D. Miguel Fermín Imaz, D. Julián Apesteguía Urra, D. Pedro Fernández Molina, D. Rafael Benjumea Medina, D. Pedro Sáinz Marqués, D. Aurelio García Contento, D. Simón Serrano Benavides, doña Emiliana Castilblánquez Amores, doña Dolores Flores Castilblánquez, D. Doroteo Céspedes Marañón, D. León López de Longoria y Morán, D. Diego Benjumea Burín, D. Antonio y D. Bernardo Vidal Díaz, D. Víctor Delgado Aranda, D. José Agulló Lloret, D. Luis García Dopico, D. Carlos Bartolomé Capelo, D. Antonio Cumellas Alsina, D. Ricardo Beltrán Flores, D. Mariano Carrascosa Jaquotot, D. Mariano Poyuelo Pollán, don Emilio Picón Hernández, D. Julio Martínez Jaime, D. Juan Galduch Guerra, D. Rafael Calvo de León y Torrado y D. José Villanueva Tormo.

A fines de octubre de 1936 Agapito García Atadell, acompañado de dos secuaces de su confianza llamados Luis Ortuño y Pedro Penabad, pretextando un servicio de contraespionaje, abandonaron Madrid con cuanto dinero y alhajas de fácil transporte obtenidas en sus saqueos pudieron llevarse, y embarcaron para Marsella, donde vendieron los brillantes que llevaban, reembarcando a continuación para América ; pero habiendo tocado el barco que los conducía en el puerto canario de Santa Cruz de la Palma, afecto al Movimiento Nacional, fueron aprehendidos Agapito García Atadell y Pedro Penabad, que sometidos a proceso, fueron ejecutados por virtud de sentencia dictada en la ciudad de Sevilla por un Tribunal militar.

La Prensa del Frente Popular, antes tan pródigo en los elogios a la Brigada Atadell, al hacerse pública su fuga profirió toda clase de insultos contra el fugitivo, publicando noticias como la que seguidamente se reproduce, que une a su violencia de lenguaje muy escasa exactitud informativa :

El periódico de Madrid Política—que en su número del 30 de Septiembre de 1936 había escrito en elogio de Atadell una crónica titulada «Organismos regenerados.—La nueva Policía de la República»—inserta en su número de 26 de noviembre del mismo año, en la primera columna de su página dos, lo siguiente : "No hay perdón para los traidores. García Atadell y sus cómplices serán traídos a España.—Valencia 25. El Subsecretario de Justicia ha manifestado que había tenido una conferencia con el Teniente Fiscal del Tribunal Supremo sobre la rápida tramitación del expediente de extradición de Agapito García Atadell y sus cómplices Penabad y Ortuño, detenidos en Francia en virtud de un servicio extraordinario, montado por la Policía española.»

Entre los documentos que se reproducen en el anexo que sigue figuran fotografías de los cadáveres de algunas de las víctimas de la «checa» de García Atadell, cuyas detenciones habían sido publicadas por la Prensa roja. También se insertan reproducciones fotográficas de los documentos—ya publicados en otra ocasión por el Gobierno español—que acreditan la activa participación de Angel Galarza en el asesinato de su adversario personal Sr. Calamita, detenido en virtud de sus órdenes por la Brigada de Atadell.

Desaparecido el jefe de la «checa», ésta se disuelve al poco tiempo, en noviembre del año 1936 ; pero, no obstante, sus principales componentes son designados en 1937 para desempeñar los mandos de los distintos departamentos del Servicio de Información Militar, creado por el Ministro de Defensa, Indalecio Prieto, que atribuyó la jefatura del nuevo organismo represivo en Madrid, a Angel Pedrero, antiguo subjefe de la «checa» de García Atadell.

Una nota en el Blog de Pío Moa



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domingo, 2 de mayo de 2010

"La chapuza del juez Garzón" por Arcadi Espada



El juez Garzón tiene un objetivo: demostrar que el general Franco y sus rebeldes tenían un plan de exterminio de buena parte de la población española. Esto es lo que aproximaría la Guerra Civil al genocidio nazi y lo que haría de la instrucción que trata de culminar un nuevo Nüremberg, aun virtual. Al juez no le bastan las evidencias fácticas de las matanzas del ejército nacional, porque podrían ser fácilmente calificadas como hechos de guerra. Necesita que antes del primer disparo algún documento pruebe que los rebeldes eran conscientes de que necesitarían matar a media España, que estaban claramente dispuestos a hacerlo y que ya lo habían planeado.


El juez busca, en realidad (y cárguese a su instrucción la moral de las analogías que vendrán), una suerte de documento de Wannsee, la conferencia de jefes nazis donde probablemente se decidió la destrucción de los judíos europeos. El magistrado ha dado legalidad a expresiones como guerra de exterminio aplicada a la Guerra Civil o crímenes contra la Humanidad aplicada a las matanzas del ejército franquista.


Es probable que cuando logre demostrar que Franco y su ejército trataron a los republicanos como Hitler a los judíos (esto es matándoles por ser republicanos, incluidos hombres, mujeres y niños, y con total independencia de su conducta) habrá dado el paso decisivo hacia la palabra que implora. La palabra es genocidio.

Los escasos documentos que el juez ha presentado sobre esta premeditación tienen poco valor, y la mayoría no pasan de ser arengas, convenientemente sedientas de sangre, pronunciadas sobre todo por la chusquería de la rebelión. Sin embargo, hay un documento que sobresale. Es la entrevista que el periodista americano Jay Allen hizo a Franco, en la ciudad de Tetuán, a finales de julio de 1936. Probablemente la primera entrevista al general después de la rebelión. Esta es la cita textual del auto del juez:


«Finalmente, el General Francisco Franco en unas declaraciones efectuadas en Tánger [no: la entrevista se hizo en Tetuán, aunque esté fechada en Tánger] el 27 de Julio de 1936 al periodista Jay Allen, del Chicago Daily Tribune dijo:

'Nosotros luchamos por España. Ellos luchan contra España. Estamos resueltos a seguir adelante a cualquier precio.' (12)

Allen: 'Tendrá que matar a media España', dije. Entonces giró la cabeza, sonrió y mirándome firmemente dijo:

'He dicho que al precio que sea'.

Es decir -afirma Allen- que 'estaba dispuesto a acabar con la mitad de los españoles si ello era necesario para pacificar el país'. (13)».


Para elaborar este párrafo Garzón acude, según sus palabras, a dos fuentes. Las primeras palabras de Franco las endosa a un libro publicado en 2008: Federación Guerrillera de León-Galicia. El último Frente. Resistencia Armada Antifranquista en España 1939-1952. Las últimas líneas «Es decir [...] el país» están atribuidas en lo sustancial a Santos Juliá y su libro Víctimas de la Guerra Civil, Madrid, Temas de Hoy, 1999. Por el contrario las líneas centrales no tienen fuente conocida, aunque coinciden con las publicadas por la revista libertaria Rojo y negro en un documento llamado: La guerra civil fue una guerra de exterminio.


Dada la importancia de la pieza de convicción, el juez podría haber ido, directamente, a la fuente original: el artículo publicado por Allen en The Chicago Daily Tribune los días 28 y 29 de julio de 1936. Se trata de un artículo de interés. Obviamente lo primero que se desprende de su lectura es que la posibilidad de matar a media España es sugerida por el periodista: lo que en el argot del oficio se conoce por arrancar un titular y lo que ha permitido que por playas, valles y montañas mediáticos haya empezado a circular que Franco tenía previsto matar a media España. No sólo eso. Este es el diálogo original:


[Allen] «Then no truce, no compromise is possible?»

[Franco] «No. No, decidedly, no. We are fighting for Spain. They are fighting against Spain. We will go on at whatever cost».

[Allen] «You will have to shoot half of Spain», I said. He shook his head, smiled and then, looking at me steadily: «I said whatever the cost».


En el párrafo hay una expresión difícil de interpretar: He shook his head. Una frase compatible con mover, sacudir, negar, siempre con la cabeza. Un campo semántico dudoso. No parece muy verosímil que, habiéndole dicho Allen de matar a media España, Franco asintiera, sonriera (smiled) y culminara, mirándolo fijamente [looking at me steadily]: «A cualquier precio» [I said whatever the cost]. Como mínimo la sonrisa se la podría haber evitado.


Para complicar el panorama hay otra evidencia. Allen publicó una segunda versión de la entrevista en The London News Chronicle los días 29 de julio y 1 agosto de 1936. Por desgracia no he podido hallar el original inglés. Sin embargo sí dispongo de una traducción al español. Dice así el párrafo que interesa:


[Allen]: «¿Eso significa que tendrá que matar a la mitad de España? El general Franco sacudió la cabeza con sonrisa escéptica, pero dijo: 'Repito, cueste lo que cueste'». Lo admito: tal vez el escepticismo que parece adjudicarle Allen tuviera la explicación de que la mitad le parecieran pocos.


La crónica da problemas no sólo filológicos al empeño de Garzón. Puede que hubiera proyectado el exterminio; pero en relación a los políticos republicanos parecía optar por la vía lenta:


[Allen] «¿Qué va a ocurrir con los políticos de la república?».

[Franco] «Nada. Tendrán que ponerse a trabajar», ha dicho simplemente.

[Allen] «Esta noche me he enterado en Tetuán de que a todos los partidarios del Frente Popular, actualmente en el gobierno, en Ceuta, Tetuán y Melilla les han colocado grilletes y los han puesto a trabajar en las carreteras bajo el sol implacable del verano».


Hay algo más. En la entrevista Franco se propone varias veces como el pacificador de España. Desde luego, y como se acabó viendo, la paz es muy compatible con los cementerios. Puede que el precio de la victoria franquista fuese el exterminio; pero, para Hitler (al que sólo ha salvado de Garzón el ser ya cosa juzgada), la victoria era el exterminio. Franco se veía a sí mismo en la conversación con Allen como el Gran Pacificador. Y algo más:


[Allen] «¿Qué haría su Gobierno si venciera?»

[Franco]: «Yo establecería una dictadura militar y más tarde convocaría un plebiscito nacional para ver lo que el país quiere. Los españoles están cansados de política y de políticos.»

[Allen] «Su gobierno ¿será una dictadura civil o militar?». Franco, que apenas medía metro y medio, y que sólo tenía 43 años, sonrió:

[Franco] «Una dictadura militar y, más tarde, haríamos un plebiscito para que la nación decida qué quiere», dijo.

Aunque no es descartable que el juez sólo vea en estas palabras una nueva manifestación del siniestro plan. El exterminio como una forma cómoda de ganar plebiscitos.


El repaso de las piezas de Allen encaradas con el auto de Garzón se convierte al final en una desmoralizadora filología. La evidencia de que semejante chapucería instructora, altamente publicitada, se haya hecho en nombre de los muertos de la España democrática sólo puede suponer para ellos un nuevo agravio. O para decirlo en palabras de Josep María Fábregas: «El problema de que Garzón instruya sobre la Guerra Civil es que Franco saldría absuelto».


Publicado en El Mundo, 19-octubre-2008

jueves, 8 de abril de 2010

El mito de Badajoz: historia frente a propaganda


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La matanza de Badajoz ante los muros de la propaganda
Autores: Francisco Pilo, Moisés Domínguez y Fernando de la Iglesia


Editorial Libros Libres, Madrid, 2010.
ISBN 978-84-92654-28-4.
333 páginas.

Lugares on line donde se pueden adquirir ejemplares:

Criteria, Club de Lectores

Libros libres

sábado, 27 de marzo de 2010

La Represión Republicana: Intervención en el III Congreso Internacional sobre la II República y la Guerra Civil

Intervención en el III Congreso Internacional sobre la II República y la Guerra Civil
"La Represión Republicana"



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domingo, 1 de noviembre de 2009

Moderno "a pesar de" y el "fallecimiento" de un falangista... O de cómo falsea la historia la Junta de Andalucía


Uno de los documentos que sirvieron para las "Sacas" en la Checa de Fomento: otra prueba más de la espontaneidad de los crímenes frentepopulistas


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Más información sobre Alfonso Pérez de León en Historia en Libertad

Aquí puede ver el texto del Museo de Málaga

viernes, 30 de octubre de 2009

Ex alcalde de Mérida, responsable de una de las más sangrientas purgas del Ejército Popular


Junio-2008: Homenaje en Mérida al responsable del asesinato de 46 soldados republicanos con presencia del ex presidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra. En él, según apuntaba el ayuntamiento, "se encarnan todos los valores y principios republicanos" (pulse sobre la imagen para más información)

Hallan una fosa común con republicanos valencianos fusilados por su propio bando

La tumba aparecida en una partida de Rubielos de Mora pertenece a militares que combatieron en la toma de Teruel

Anacleto Esteban Mora huyó en 1936 de Villarquemada, su pueblo natal en Teruel. Le detuvieron al considerarlo republicano por un error y fue puesto en libertad. Presa del miedo, decidió enrolarse en el ejército popular, pero no le sirvió de nada. En 1938, fue fusilado por el bando por el que había combatido junto con otros 45 soldados, muchos de ellos provenientes de las provincias de Valencia y Castellón. Sus huesos han sido hallados recientemente en dos fosas comunes en Rubielos de Mora.

Los trabajos realizados por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y por la empresa Condor Georadar han permitido localizar dos balsas donde yacen los soldados republicanos fusilados el 20 de enero de 1938. La actuación cuenta con una subvención del Ministerio de Presidencia y la exhumación está autorizada por el Gobierno autonómico de Aragón.

La iniciativa arrancó desde las páginas de un libro, «Si me quieres escribir», obra de Pedro Corral, quien fue corresponsal durante años del diario ABC. Familiares de los fusilados contactaron con Luis Avial, de Condor Georadar para buscar la fosa después de leer la obra.
La empresa ha sido complicada. «Es un auténtico milagro. Hemos peinado más de 30 kilómetros cuadrados», indicó Luis Avial. Los trabajos empezaron en junio y se han empleado detectores de metales, fotografías aéreas por infrarrojos y un georradar.

A principios de octubre, la búsqueda se convirtió en un éxito. Los arqueólogos identificaron dos balsas con huesos, casquillos, hebillas de cinturones de soldados e incluso un reloj de muñeca en el paraje Piedras Gordas, a tres kilómetros de Rubielos de Mora.

Improvisado paredón
Cerca de allí, en una explanada, también había casquillos y restos de munición conocida como bala de gracia. Todo indica que este emplazamiento se empleó como improvisado paredón de los 46 soldados. «Pasaron en dos días de aplaudidos por la prensa republicana a ajusticiados por los suyos. Los machacaron, porque muchos supervivientes de esta unidad estuvieron luego en la cárcel de Franco», precisa Corral, quien en su libro publica la lista de los ejecutados.

Vallegil, Pla, Catalá o Martí. «Hay muchos apellidos valencianos», puntualiza. Gorgomo Vicente y Laureano Blasco, que aparecen en la portada de «Si me quieres escribir», provenían de Casas Bajas. El libro recoge la gloria y el castigo de la 84 brigada mixta.

Entre los últimos días de 1937 y los primeros de 1938, Teruel cae en poder del bando republicano. Muchos soldados, entre ellos los cuatro batallones de la 84 brigada mixta, recibieron un permiso de una semana y se marcharon a Rubielos de Mora. Era el premio por su victoria, junto a dinero y un ascenso que jamás llegaría.

Un tercio de la unidad había muerto y los supervivientes habían combatido a 20 grados bajo cero. Muchos estaban enfermos y todos ellos, exhaustos. Cuando llegaron a Rubielos, el coronel Andrés Nieto, histórico alcalde de Mérida, ordenó que regresasen al frente de Teruel debido al contraataque del bando nacional.

Muchos de ellos, alrededor de 300, tomaron una decisión que les llevó al patíbulo. Los soldados se dirigieron a sus mandos negándose a volver a Teruel. La respuesta fue afirmativa. Los oficiales pidieron que todo aquel que quisiera quedarse en Rubielos, que dejase a un lado sus armas.
Todo era una trampa en la que cayeron unos 130. Tras deponer sus fusiles, los soldados fueron arrestados. «No hubo juicio, lo que era una irregularidad según el Código Penal Militar Republicano».

Según explica Pedro Corral, el propio Andrés Nieto estuvo días antes al borde del arresto por ordenar la retirada en Teruel. El alcalde que implantó las representaciones en el teatro romano de Mérida no quiso exponerse a que la negativa de la 84 brigada mixta a volver al frente diese con sus huesos en el calabozo.

«Fue un gran alcalde que se vio forzado al mayor exponente de la barbarie humana. Al escribir mi libro sólo quise reivindicar la valentía de 46 españoles caídos en el olvido», señala Pedro Corral.

Nadie sabe cómo fueron elegidos, pero la orden fue fusilar a sólo 46 de los insubordinados. Entre ellos estaba Anacleto Esteban Mora, el tambor que buscó cobijo en los republicanos por temor a que lo ajusticiaran los nacionales.

miércoles, 21 de octubre de 2009

INTERVENCIÓN EN EL PROGRAMA "LA ESTRELLA POLAR" CADENA COPE (JAVIER ESPARZA)


Del caso Foxá al caso Marcos Ana: ¿falangismo no y comunismo sí?

La historia es muy sencilla. Resulta que Izquierda Unida había prohibido esta semana un homenaje literario en Sevilla al poeta, novelista y diplomático falangista Agustín de Foxá alegando "motivos ideológicos". Hasta ahí ya se sabía, lo novedoso es que pocos días después dicha formación política ha promovido sin obstáculo alguno un homenaje a un escritor comunista, Marcos Ana. Su verdadero nombre es Fernando Macarro Castillo. ¿Qué está ocurriendo?

Programa del 21 de octubre de 2009
Debate: del caso Foxá al caso Marcos Ana. Con Aquilino Duque y Ángel David Martín.
Entrevista a Jaime Urcelay. Atila, el rey de los hunos. Ecología urbana con Miguel del Pino.

viernes, 9 de octubre de 2009

La inspección de la fosa de Lorca, esta noche con César Vidal


PULSE SOBRE LA IMAGEN PARA ESCUCHAR LA ENTREVISTA
Imagen: http://www.abc.es/20091008/cultura-/fosa-lorca-abierta-200910072216.html

“Se está haciendo un buen trabajo en la fosa de Lorca, lo injusto es que no se haga con las de al lado”

César Vidal entrevistó este viernes a Luis Avial, director de Cóndor Georadar. Su empresa ha realizado un estudio sobre dónde estaría la fosa de Federico García Lorca y dice haberla encontrado. La Junta de Andalucía rechaza el informe.

miércoles, 22 de julio de 2009

HISTORIA ORWELLIANA Y PROPAGANDA ROJA


 En 2004 la editorial “Almud, Ediciones de Castilla La Mancha”, publicó un libro titulado “La Guerra Civil en la Provincia de Toledo (Utopía, conflicto y poder en el sur del Tajo. 1936-1939)”, del que es autor José María Ruiz Alonso y en el que se hace constar que ha contado “con una ayuda de la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha”.

Resultado de un trabajo de investigación meritorio por el esfuerzo que supone, la interpretación que se desprende de sus páginas aparece ya implícita en el título: el proceso revolucionario que causó miles de muertos en la provincia de Toledo así como una persecución religiosa que destruyó el ingente patrimonio artístico cultural acumulado durante siglos, viene definido como una “utopía”, es decir un “Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación” en palabras del Diccionario de la Real Academia. Frágil utopía, sostenida sobre “la esperanza republicana” a la que pondría fin “la derrota, el castigo y los cuarenta años de franquismo”. Para Ruiz Alonso: “A pesar de los conflictos y de los problemas, los campesinos y jornaleros toledanos nunca estuvieron tan cerca de disfrutar una sociedad igualitaria como bajo la II República y la Guerra Civil” (Tomo II, págs.525-526).

El señor Ruiz Alonso está en su derecho de admirar las sociedades igualitarias que sean de su gusto pero los frentepopulistas tenían muy claro cuáles eran los respectivos modelos de sociedad que trataban de imponer y la historia ha demostrado con el tiempo hasta qué punto de degradación de lo humano, terror y aniquilamiento se ha llegado en los países que se vieron sometidos durante años a dichos esquemas igualitarios. El modelo, para el diputado del Frente Popular Antonio Mije, era la Rusia soviética:
Allí tenemos la atalaya luminosa que nos alumbra el camino; allí hay un pueblo orgulloso, un pueblo libre, que no sufre ni explotación ni hambre, que se ha libertado por completo y que marcha a la cabeza de las muchedumbres de trabajadores del mundo entero. Camaradas de Badajoz, miremos el camino de la Unión soviética, y tendamos a impulsar pronto el Frente Popular, y unámonos en un solo partido para que España, por encima de los fascistas, le tienda la mano y diga: “Igual que tú, he hecho mi revolución; hermana soy en el concierto de los países soviéticos del mundo”» (de un discurso pronunciado en Badajoz y reproducido en Claridad el 19-mayo-1936).
Tampoco debía entusiasmar este igualitarismo a los centenares de campesinos y jornaleros que fueron asesinados en la zona controlada por los frentepopulistas: 196 jornaleros y 656 labradores –según el propio Ruiz Alonso— sin contar a los propietarios agrícolas que no trabajaban directamente la tierra.
 
Realidad ésta, la del terror provocado por los utópicos milicianos, que lleva a una de las más deleznables manipulaciones del libro que estamos comentando al describir la suerte corrida por el diputado Dimas Madariaga en los siguientes términos: «El 28 de julio de 1936, Dimas Madariaga murió a consecuencia de un enfrentamiento armado con campesinos cerca de Escalona (información de I.Herreros)» (pág.548).
 
Suponemos que se trataría de campesinos utópicos e igualitarios pero definir sucesos cómo el que costó la vida al diputado Madariaga de “muerte como consecuencia de un enfrentamiento armado” roza lo orwelliano. No en vano, la experiencia del escritor inglés George Orwell en la zona roja le brindó numerosos ejemplos de mentiras y de deformaciones de orden político que, proyectadas al pasado, nos sitúan ante una peculiar manera de re-escribir la historia.
 
El entonces cura párroco de Piedralaves (provincia de Ávila) dejó un detallado relato sobre lo sucedido a Madariaga que puede leerse en un libro de tan fácil acceso a los investigadores como es la Historia de la Cruzada Española (Tomo III en la re-edición de Datafilms, 1984, pág.365). Resumimos lo ocurrido: cuando el 27 de julio llegó un grupo de milicianos a la población abulense en la que se encontraba pasando unos días, salió de su casa internándose en el monte unos tres kilómetros esperando a que se alejasen. Pero alguien descubrió el camino que había emprendido:
Los milicianos siguieron su rastro como el de una res en una cacería y al fin le encontraron. Dimas Madariaga se encaró con ellos valerosamente: "Tú eres Madariaga". "Diputado fascista y católico", exclamó uno. Soy de los que nunca niegan al Divino Maestro, respondió el diputado a sus verdugos. Y cayó en el momento atravesado por una descarga.
Convertir a un asesinado en víctima de un enfrentamiento armado no es una idea original ni de Ruiz Alonso ni de su informante (I.Herreros).

Como se trataba de un diputado de Acción Popular y vicepresidente del Congreso, la muerte de Madariaga no podía pasar desapercibida como la de otros miles de españoles que estaban sucumbiendo en los mismos días como consecuencia de la actividad represiva de aquellos utópicos milicianos. La prensa incautada en Madrid publicó «que en un choque habido cerca de Escalona (Toledo) entre fascistas y campesinos, halló la muerte el diputado cedista D.Dimas Madariaga. No es necesario advertir que éste figuraba en el grupo fascista» (ABC, 29-julio-1936). No hubo tal grupo, ni tal choque como I.Herreros ha hecho creer a José María Ruiz Alonso siguiendo probablemente la información publicada en el ABC madrileño o en otros periódicos como La Vanguardia de Barcelona que se hacía eco de un telegrama enviado desde Escalona y difundido por el periódico socialista Claridad. En agosto de 1939 varios de los criminales caían en manos de la policía. El nombre de alguno de estos asesinos, juzgado en consejo de guerra y ejecutado, figura en esas relaciones de “víctimas del franquismo” que tanto difunden los voceros de la memoria histórica y nos instruye acerca de la naturaleza de lo que realmente ocurrió.

Un ejemplo más de cómo la "historiografía" de nuestros días reproduce, sin mayor argumentación, los esquemas de la propaganda roja. Las consecuencias, las pueden sacar los propios lectores.